¿Se han preguntado por qué es muy raro que encuentren a un superhéroe de Marvel fumando en alguna viñeta? Desde 2001, año en que Joe Quesada tomó control como editor en jefe, la editorial se ha caracterizado por dejar de lado este vicio de sus cómics. Por supuesto que han planteado excepciones, pero por regla general, existe una prohibición tácita a que los personajes salgan fumando. Pero ahora que el reinado de Quesada ha terminado, Alex Alonso podría cambiar esta vieja regla de la casa.

Recapitulemos: cuando Joe Quesada ascendió en Marvel, hace casi una década, dictaminó que los cómics no retratarían a sus personajes con un cigarro en la boca. La razón principal es que Quesada sabe que el público principal son los adolescentes, y se sentía mal promoviendo este hábito entre ese sector de la población. Además, Joe tenía un argumento personal para apoyar esta prohibición, pues su padre había fallecido de una complicación cardiaca derivada por fumar, por lo que tenía ese cargo de consciencia.

Dicho esto, se desató un debate que ha revivido esporádicamente en el mundo del cómic. Desde el inicio, Quesada refirió que no se trataba de una prohibición total, pero que sí buscarían que los superhéroes más emblemáticos no sirvieran de mal ejemplo. Algunos casos, como Nick Fury, J.J. Jameson o The Thing, tuvieron que guardar sus habanos la mayor parte de las veces. De este modo, es bastante inusual encontrar viñetas de la primera década de los 2000 donde los personajes fumen en primer plano. Sí, se podía poner a algún anónimo en un segundo plano, pero de ningún modo el cómic debía servir como apología (?) de esta actividad.

Claro, esta prohibición sólo se situó en las líneas más populares de Marvel. Aún así, un grupo de lectores siempre reclamó que la mayoría de los fanáticos al cómic rondan los 30 años. A pesar de las protestas, Quesada nunca cedió. Sin embargo, la llegada de Alonso podría cambiar esta regla. En la primera página de Age Of X: Universe #2, a publicarse la semana entrante, vemos --por primera vez en varios años-- un cigarro en el primer plano. La imagen ha despertado la curiosidad de los fanáticos, quienes se preguntan si Marvel levantará por fin su prohibición al cigarro.

Aunque suena como una nimiedad, la editorial se ha caracterizado por retratar algunas de las principales problemáticas sociales de determinada época. Sin embargo, el tabaquismo, el alcoholismo y el consumo de drogas son tópicos que solían afrontarse directamente, pero ahora se toman con pinzas. Historias clásicas como Demon in a bottle (1979) de Iron Man le entraron a estos temas que, por corrección política, ahora se soslayan. ¿Cómo caracterizarlos en el cómic para darle mayor profundidad a un personaje sin que constituyan una defensa a estas actividades? ¿Hasta dónde debe el guionista entrar en cuestiones morales y éticas, a favor o en contra? Nuevamente, el debate está abierto.