La Cumbre de Bruselas, a celebrarse mañana y el viernes, ha recibido un fuerte ciberataque. Un vocero de la Unión Europea ha reportado que se trata de ataque similar al que sufrió el Ministerio de Finanzas de Francia a inicios de marzo. De acuerdo con un correo interno, los ataques habría tenido como objetivos la Comisión Europea y el Servicio Europeo de Acción Exterior.

La Comisión está tratando de minimizar el impacto de los ataques. Para evitar que alguien pueda robar información no autorizada, han desactivado el acceso externo al correo electrónico y a la red interna de la institución. También se han girado instrucciones para que todos los miembros del staff cambien sus contraseñas y que envíen la información sensible a través de correos seguros.

Al igual que en caso francés --descrito como uno de los ataques más importantes jamás ocurridos-- las sospechas señalan hacia China. "Es una cumbre importante de muchas maneras. Hay gente que quiere saber cuáles serán las diferentes posturas en los temas de la agenda", señala una fuente interna. Sin embargo, públicamente la Unión Europea se niega a discutir la escala del ataque o su posible perpetrador.

La Cumbre de Bruselas recibirá a líderes de todos el mundo, donde se discutirán diversos temas económicos de relevancia mundial, tales como [la incertidumbre en Portugal]. También se tocarán tópicos cruciales de actualidad, como la intervención de la OTAN en Libia o las consecuencias del accidente nuclear de Fukushima.