Algo está cambiando en los medios cuando el pueblo ya no es el que abre los periódicos para saber lo que está pasando. Al contrario, los medios de comunicación intentan encontrar esa línea que defina los nuevos códigos sobre los que volver a ser el puente informativo. Twitter, Facebook y el resto de redes sociales son el eje, el botón informativo al que acude el periodismo para buscar la noticia. Ahora más que nunca, con las denominadas "revoluciones" de las que estamos siendo testigos en varios puntos del mapa, el valor y la capacidad de movilización de la llamada web social marca un punto de inflexión sobre las formas de crear y generar noticias. "The Stream" forma parte de ese nuevo concepto que extraña que no haya llegado antes, un modelo basado en la web, donde las redes sociales y el pueblo indicarán en directo donde, cómo y por qué está ocurriendo. Feedback como revolución y streaming como arma.

De esto sabe mucho Al Jazeera, una cadena relativamente joven (se fundó en 1996) que ha sido testigo y parte principal de muchos de los grandes cambios en el mundo árabe de estos días. Adaptada a los nuevos tiempos como ninguna, esta cadena de corte clásico se muestra independiente a políticas y presiones exteriores. El mundo árabe y los levantamientos de estos días le deben mucho a la cadena y su compromiso al rigor y la verdad. Una voz que ni siquiera ha podido callar Estados Unidos (actualmente existe un veto no-oficial para ralentizar su entrada en el cable de Estados Unidos a través de su versión en inglés).

"The Stream" es un paso adelante que puede convertirse en el pilar sobre el que levantar un nuevo concepto de periodismo basado en la web. Se trata de un programa que tendrá en sus inicios media hora de duración -- aunque permanecerá abierto las 24 horas en sus canales online de Twitter, Facebook e historias en la web vía Storify-- y que comenzará a emitir a partir del mes de mayo en su versión inglesa. El concepto, sencillo, tiene a las redes sociales como fuente de las noticias. Twitter, Facebook y YouTube harán de agencia y de periodista, será una conexión en directo donde el tráfico mostrará los "puntos calientes", sin guión prescrito, la línea la marcarán los espectadores, el pueblo y su lucha. Un feedback vital para este concepto en el que los productores serán únicamente el hilo conductor.

Como digo, Storify será uno de los pilares. La herramienta genera información dinámica a través de las redes sociales. Cualquier usuario se puede crear una cuenta y construir una historia basada en la información obtenida de las 2.0. Una especie de aglutinador de información construido a partir de las API de Twitter o Facebook que luego pasa por el filtro informativo de los medios de comunicación. Periodismo ciudadano al servicio de los medios que ya contaba entre sus afiliados a TBD.com, Washington Post o el Huffington Post.

Ahmed Shihab-Eldin, productor y co-presentador de The Stream, describía así el nuevo concepto que llegará en mayo:

The Stream es un programa que no existiría sin los usuarios en la red. Dependeremos de ellos. La democratización del mundo árabe está directamente relacionada con la democratización de los medios de comunicación. No se trata de organizar protestas, sino de conectar a las personas, sin fronteras, de conectar a los viejos medios con los nuevos y luchar en la batalla contra la opresión

Toda una declaración de intenciones que, en esencia, se dirige a un público que se reconoce más en las redes sociales que en un medio concreto. Su funcionamiento en directo será a través de la lectura de tweets y actualizaciones que surjan. Se plantearán entrevistas vía Skype y se mostrarán los vídeos que se suban en relación a un foco informativo.

Aunque todo suena a banco de pruebas, la idea es algo nuevo e innovador, un punto de vista y enfoque donde, por encima de todo, se intenta crear comunidad a través de los canales que ofrece la tecnología. Un embrión que no estará exento de problemas en sus inicios, seguramente relacionados con el ancho de banda y los sistema de transmisión, pero que en breve podrían pasar a ser actor principal de un periodismo revolucionario, no tanto el ciudadano, que ya existe, sino el de las redes sociales como medio "oficial". Quizá, en poco tiempo pasemos del "riguroso directo" al "riguroso streaming".