La batalla de las telecomunicaciones contra Carlos Slim sigue su curso. Tal como habían amenazado las operadoras, ahora han presentado una demanda contra la empresa por prácticas monopólicas. La reacción viene después de que ayer Telmex entablara demandas por prácticas monopólicas contra Televisa y TV Azteca.La compañía telefónica sostiene que ambas empresas dominan por completo el mercado de publicidad en televisión abierta y están tratando de sacar a Telmex del mercado. También cargó contra Cablevisión por negativa y bloqueo de venta de publicidad; y contra Yoo, por asociarse con Cablemás, Megacable, Cablevisión y Televisión Internacional para controlar precios.

Curiosamente, es Grupo Salinas quien encabeza el contraataque. El consorcio de Ricardo Salinas Pliego acudió a la Comisión Federal de Competencia para levantar la denuncia --que también tiene como blanco a Telefónica-- en representación de 25 empresas más.Francisco Borrego, director jurídico de Grupo Salinas, afirma que Telcel y Telefónica "están realizando o podrían realizar (?) conductas que podrían consistir en la fijación de precios en el mercado de telefonía móvil".

Otro de los puntos que sostiene Borrego es que ambas compañías podrían estar incurriendo en el uso de "consejeros cruzados", como Isidro Fayne, quien además de fungir como vicepresidente del Consejo de Telefónica, también es miembro del Consejo de Administración de Inbursa. Ya que Grupo Financiero Inbursa es propiedad de la familia Slim, los demandantes sostienen que, de esta forma, ambas telefónicas se pueden poner de acuerdo para fijar prácticas monopólicas.

Borrego alega que Telefónica y Telcel tienen un plan para fijar un precio más alto. Así mismo, aduce que existe alguna clase de acuerdo para repartirse el botín de América Latina entre ambos. Así mismo, negó rotundamente que TV Azteca [haya condicionado la venta de publicidad a Telmex] a cambio de la reducción en la tarifas de interconexión con Iusacell, aunque sí se mantiene firme en la petición al gobierno mexicano para que se regulen los precios.

La guerra de las operadoras recrudece, marcando un rompimiento claro entre las empresas de Carlos Slim y el duopolio de Emilio Azcárraga Jean (Televisa) y Ricardo Salinas Pliego (TV Azteca). En cuestión de monopolios, la CFC debería castigar a ambos demandantes, pues tanto las televisoras como la telefónica incurren en prácticas de control del mercado e inhibición de la competencia. Mientras los gigantes de las telecomunicaciones se golpean con demandas multimillonarias, el que pierde es el cliente. Ninguno de los tres es una blanca palomita. Ahora sí es turno de la Comisión Federal de Competencia para poner un alto. ¿Qué seguirá en este culebrón?