Me confieso incapaz. Poca gente lo sería de hecho. Sacrificar la vida para salvar la de otros... imposible disyuntiva que en estos momentos algunos hombres han resuelto sin pestañear. No, los héroes modernos no llevan capa y mallas, van vestidos de técnicos nucleares y se han expuesto a mortales niveles radiactivos con tal de que medio Japón perviva a la catástrofe más grave que el país recuerde.

Para evitar bajas innecesarias, el gobierno nipón ha desarrollado a Monirobo, primer robot capaz de medir radiación sobre el terreno sin intervención humana.

La máquina proviene del Centro Tecnológico de Seguridad Nuclear de Japón y está capacitada para operar a letales niveles radiactivos, pudiendo ser controlada por operarios a una distancia superior al kilómetro. Está provisto de una cámara tridimensional, un detector de radiación y sensores de calor y humedad para prevenir daños externos.

El robot comenzó su tarea el pasado viernes, aunque no estará sólo por mucho tiempo. Un segundo Monirobo se encargará de recolectar muestras y detectas gases inflamables, uniéndose ambos al Global Hawk de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, un dron de vigilancia especialmente diseñado para situaciones críticas como ésta.