Los Derechos de los Lectores de Libros Digitales

Por el 9/03/11 a las 09:32

Los ebooks no fueron hechos para ser escondidos como la ciudad perdida de la Atlántida, enterrados como los tesoros del conde de Montecristo o para ser guardados en bóvedas secretas y no ser vistos nunca más. Aún así, pareciera que hay gente que no lo entiende. Nuestra Era de la Información ofrece muchos retos para todos aquellos relacionados con los libros digitales, incluídos los lectores, los autores y los editores.

Desgraciadamente, en la búsqueda de asegurar su contenido muchos editores están reduciendo los derechos de los lectores y limitando la funcionalidad de sus libros digitales. ¿Cómo? Usando DRM (Digital Rights Management), un montón de métodos a los que la industria recurre para disminuir las posibilidades de copia y piratería --aunque se diga que la piratería no existe-- pero que tienen sus "efectos secundarios" que normalmente afectan sólo a los consumidores.

Tratando de hacer un poco de conciencia acerca de la realidad de el DRM en los ebooks ha surgido la página Readers bill of rights, desarrollada por la bibliotecaria Alycia Sellie y el tecnólogo Matthew Goins. Ellos exponen ahí sus ideas acerca del DRM y de cómo afecta a los lectores de ebooks, ofrecer alternativas a estos métodos de control y animan a los lectores para que defiendan su derecho a leer.

Es con motivo de esto último que ellos han redactado la Declaración de los Derechos de Lectores de Libros Digitales, una serie de directrices que pueden ser consultadas antes de comprar un libro electrónico o un e-reader. La declaración encierra en su sencillez las necesidades de los lectores. Se las dejo a continuación.

Declaración de los Derechos de Lectores de Libros Digitales

1. Capacidad para retener, almacenar y transferir los materiales comprados
2. Capacidad de crear una copia en papel del producto en su totalidad
3. Los libros digitales deben estar en un formato abierto (por ejemplo, se podía leeren un una computadora, no sólo un dispositivo)
4. Elección del hardware para acceder a los libros (por ejemplo, en 3 años, cuando el dispositivo ya no sirva, que todavía se pueda leer el libro en otro hardware independientemente del fabricante)
5. La información del lector debe ser privada (sus datos no serán almacenados, vendidos o comercializados)

Como vemos, cuando usamos el material impreso tradicional ya tenemos estos derechos garantizados, así que es lógico esperar que no nos sean negados por el solo hecho de cambiar la manera en que leemos.

El tema es importante para todos, porque aunque seamos de aquellos que nos gustan los libros impresos, tarde o temprano nos veremos en la necesidad de usar uno electrónico y es importante mantener nuestras garantías como lectores. Si quieres estar al tanto de la discusión en Twitter puedes seguir a @readersrights o seguir el hashtag #readersrights. Si no somos los usuarios los que defendemos nuestros derechos ¿quién lo hará por nosotros?

Foto (CC): schimdjon

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte la mejor experiencia y mostrar publicidad relacionada con tus preferencias de navegación. Si sigues navegando consideramos que aceptas nuestra política de cookies.

ACEPTAR