Cada vez resulta más difícil ignorar la colusión de los gobiernos con los monopolios culturales, especialmente con la industria del cine y la música. El caso más extremo hasta el momento era el de la Ministra González-Sinde, sin embargo, la filtración de lobbystas a cargos públicos continúa, ahora hasta los más altos niveles de la Comisión Europea.

La tendencia de la industria de lanzar a mujeres a cargos públicos relacionados con la gestión de derechos de autor continúa, la semana pasa fue el turno de Beryl Howell en Estados Unidos, esta semana es el turno de María Martin-Prat quien llega directo del departamento de políticas y regulación de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica(IFPI) a la Comisión Europea, para encargarse nada más y nada menos de la revisión de la Directiva de Protección de Derechos de Propiedad Intelectual (IPRED) y ACTA.

Reír o llorar es el dilema. La primera opción aplica, ya que sin duda el descaro de la industria discográfica causa gracia. La segunda opción la sugiero ya que la captura de instituciones --supuestamente democráticas-- por intereses privados es simplemente el síntoma más claro de lo que se llama fracaso gubernamental. Tal y como dice Mike Masnick en Techdirt, esto es nada más y nada menos que captura regulatoria.

IFPI agrupa a sociedades de gestión colectiva que incluyen a SGAE (España), Amprofon (México) y la RIAA (EE.UU) solo por mencionar algunos de sus afiliados más agresivos en la promoción de abominables leyes, tratados e inciativas como Ley Sinde, ACTA y COICA en sus respectivos países.

La blogosféra reaccionó inmediatamente para informar a la sociedad y dar algunos datos acerca la Sra.Martin-Prat cuando se confirmo tan lamentable noticia. Knowledge Ecology International ofrece un breve resumen de la trayectoria de Martin-Prat y la visión que ella tiene de la protección de propiedad intelectual, que por cierto incluye la sugerencia de que la copia privada no debería de existir.

Los monopolios son malos pero cuando estos están coludidos con los gobiernos, estamos en problemas. Lamentable que la Comisión Europea sacrifique su legitimidad de esta forma.

Pero si estas en Europa, puedes hacer algo para que la balanza deje de inclinarse del lado de la industria más peligrosa que existe para la cultura, el conocimiento y la democracia. Hoy es el último día para que envíes tus comentarios acerca de la IPRED a la Comisión Europea. ¿Qué esperas?