"El día de hoy marca una importante transición para el New York Times con la introducción de suscripciones digitales", inicia el comunicado con el que el periódico indica que los lectores tendrán que pagar para acceder al contenido. Bajo el argumento de "fortalecer la habilidad para proveer periodismo de alta calidad", el diario neoyorkino avisa que tendremos que desembolsar algunos billetes si queremos seguir disfrutando de sus notas.

La carta advierte que los consumidores más ávidos serán los que resientan la medida, pues se ha impuesto un límite de 20 artículos --entre columnas, notas, reportajes y material infográfico-- que podremos ver sin ningún costo. Después de ese número, el sitio te pedirá amablemente que te conviertas en suscriptor. Si ya eres abonado del diario, no te preocupes, pues tendrás acceso sin problemas a la versión digital. Otra condición es que si entras desde un dispositivo móvil, podrás leer las notas destacadas, pero no más.

Desde que se realizó el anuncio del cobro de contenido, nos hemos preguntado si el NYT está apostando por el modelo de negocios correcto. Desde luego, es un diario con mucho prestigio y una innegable calidad editorial, pero esta disposición va contra la tendencia general. Como mencioné hace un año, una de sus cualidades son las columnas y editoriales, las cuales pueden atraer a algunos lectores a pagar por la información. Sin embargo, presiento que están tomando el camino equivocado.

Cobrar por el contenido significa, básicamente, volverse invisible en la red. No son pocos los casos de fracaso --como el diario Reforma en México o el Times inglés-- que vieron disminuidos sus números con esta disposición. Por supuesto, al diario lo que le importa es la plata. No obstante, basarse en un modelo tan cerrado puede resultar sumamente contraproducente.

En primer lugar, se encuentra el problema del enlazado. Aún si somos sólo lectores esporádicos, cada liga hacia el New York Times nos baja un artículo gratis a nuestro crédito. Eventualmente nos los terminaremos. ¿Pagaríamos para seguir leyendo? Lo dudo, ya que hay muchos otros diarios que tienen la misma información. En este caso, lo que pasará es que los lectores dejarán de visitar el periódico, y del mismo modo, será menos la gente que comparta su contenido. En México, por ejemplo, es terrible ver que una nota refiere al diario Reforma, pues por su modelo de pago no son visibles sin suscripción. Al final, el lector sólo pasa de largo. ¿Es lo que quiere el NYT?