Reconozcámoslo: aunque Aquaman es uno de los personajes más antiguos y emblemáticos de DC, también es uno de los más maltratados, parodiados y vilipendiados por los fanáticos. Desde la combinación de los colores de su traje hasta el superpoder de comunicarse con los animales marinos, Aquaman había sido carne de cañón para numerosas burlas. Todo esto, hasta que Geoff Johns llegó a poner orden.

Para los menos involucrados en la parte editorial, Geoff Johns es uno de los escritores más importantes de DC. Podría considerársele como el resucitador de franquicias. Lo hizo con Green Lantern, Flash, Superman, e incluso lanzó al estrellato al otrora menos célebre Booster Gold. Con Brightest Day, Johns le ha dado a Aquaman mucha más seriedad y prominencia, razón que llevó a la editorial a encomendarle una serie regular para el superhéroe, la cual saldrá a la venta a finales de 2011.

Es difícil imaginar desde dónde partirá la historia, pues han sido numerosos los experimentos que ha han realizado con el superhéroe. Aquaman ha pasado por combatir nazis, cambiar de traje, portar una apariencia desaliñada, perder una mano, regresar de entre los muertos y --en un descuido total de los dibujantes-- perder la otra mano. Como tantos héroes de DC (si no es que todos), su continuidad es bastante retorcida y da para quedarse horas pegado a la Wikipedia tratando de atar los cabos sueltos.

Revivir la franquicia de Aquaman es una decisión acertadísima por parte de DC. La elección de Geoff Johns era obvia, después del gran trabajo que ha hecho con otros héroes de la editorial y su excelente labor en el diseño de personaje. El terreno es tan propicio como cuando Johns levantó a Green Lantern. A pesar de que se sigue considerando a Aquaman como un héroe de segunda línea --principalmente, porque sus poderes son inútiles fuera del mar-- también está el apoyo de un montón de fanáticos que esperan que, ahora sí, el Rey de la Atlántida tenga el lugar que merece en el mundo del cómic.

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