Les voy a contar dos "secretos" (imaginen que esas comillas son inmensas): la publicación de tablas de comparativa técnica entre dispositivos es un recurso muy usado entre publicaciones especializadas por dos motivos:

  1. Es fácil hacerlas
  2. Atraen mucho tráfico

Vas a la página de cada producto, seleccionas las características técnicas, las colocas en una tabla, y pones una al lado de la otra, resaltas lo que tenga más de cada cosa y lo publicas. Algunos hasta lo hacen imagen para que se "viralice". En algunos casos sucede. Todo bien: tráfico para el sitio, y mayor "conocimiento" para la audiencia.

Bueno, en realidad no necesariamente es así. Verán: resulta que en el pasado cuando la tecnología para consumidores se reducía a unos pocos aparatos que hacían dos o tres cosas específicas, el tema de las características técnicas era bastante necesario. Cuando se popularizaron las computadoras, la tendencia continuó porque las compañías se metieron en una guerra de capacidades, velocidades y resoluciones. Cuál tiene el procesador más rápido, cuál tiene más RAM, cuál tiene más procesador gráfico, y un larguísimo etcétera.

Es posible que la gran mayoría de marcas creían que era la única forma de diferenciarse. Era la época de los clones, todos usaban MS-DOS o Windows y no había especial atención al diseño o la estética. Estos días la guerra continúa, pero en menor medida, no solo porque la tecnología se ha popularizado tanto que hay una gran selección de software, sino porque el mundo de los sistemas operativos ya no lo reina Microsoft.

La tecnología de consumo se ha popularizado en muchos frentes (desde teléfonos móviles hasta cámaras de fotos y video) y con lo nuevo han llegado viejas prácticas. No necesariamente por parte de las marcas, en muchos casos por otros del ecosistema: grandes almacenes, medios especializados, distribuidores. No es poco común leer que una cámara es mejor que otra porque "tiene más megapixeles" o que el móvil es mejor porque "tiene pantalla más grande".

Son los vestigios de esa "guerra de características técnicas". Una cámara de fotos es "buena" por muchos motivos que no tienen absolutamente nada que ver con los megapixeles del sensor y puedes tener un móvil con pantalla de 20 pulgadas, pero sigue siendo el dispositivo más inútil del universo si no tiene un buen sistema operativo que sea usable.

La apuesta de algunas compañías, especialmente Apple y Google, es que la innovación y el desarrollo de dispositivos tecnológicos se haga a través del software. El hardware ahora debería actuar simplemente como un marco, una plataforma, aquello sobre lo cual funciona todo. El diseño industrial del iPhone, iPod touch y iPad son un perfecto ejemplo. Un dispositivo cuadrado con un solo botón en frente y un borde negro. Todo lo que pasa, es en la pantalla y al ser táctil, las posibilidades de expansión, mejora y desarrollo ya no están limitadas al hardware pues no hay botones y funciones físicas fundamentales. Si se necesita cambiar o mejorar algo, es cuestión de actualizar el software.

Teniendo claro que no es acerca del hardware, no es acerca del procesador, no es acerca del RAM y que estos son tan solo vehículos o soportes que te permiten que puedas hacer cosas con el software te das cuenta que una comparación técnica es innecesaria, porque la competencia, en realidad, está en otro lado. Por ese motivo hemos decidido hacer la corrección y no publicar más comparaciones técnicas entre este tipo de dispositivos, sentimos que no estamos informando, por lo tanto haciéndole perder el tiempo a nuestros lectores y que les ofrecemos una visión extremadamente angosta a un mundo que es muy amplio y en constante evolución.

El tema es que las comparaciones en este punto son más difíciles, porque tienen mayor relación con los usos que puedas darle a los dispositivos (a partir del ecosistema de aplicaciones que se ha construído alrededor de una plataforma en particular) que en cual tenga mejor tarjeta gráfica o cuál tiene más nucleos en su procesador.

Y no solo es importante que las publicaciones o las tiendas especializadas entiendan esto, también que los consumidores lo vean, porque eso les permitirá hacer compras que les resulte realmente convenientes usando información que tiene valor. Poco se podría hacer con una tablet de 8 procesadodores con 4 cores cada uno, 48 GigaBytes de RAM y miles de TeraBytes de espacio, si tiene un sistema operativo pobre, sin un ecosistema de aplicaciones y sin un desarrollo contínuo donde el software es constantemente mejorado.