El periódico mexicano La Jornada publicó el día de ayer resumen de los primeros tres mil cables que le fueron entregados por Wikileaks (en total han recibido 8 mil páginas de texto con 24 cables calsificados como secretos, 461 confidenciales, 870 clasificados y 1,588 desclasificados.) Otros cables que mencionan a México ya habían sido publicados en medios y organizaciones internacionales, pero aún no existía una colaboración directa entre ningún medio mexicano y la agencia de filtraciones de Julian Assange.

La Jornada afirma en su editorial que la relevancia de estos cables reside en la información que se revela acerca de las relaciones bi-laterales entre Estados Unidos - México y permiten conocer el contexto de las decisiones detrás de la retórica en torno a la Guerra contra las Drogas que pelea México --por cierto con financiamiento y apoyo de inteligencia estadounidense--. El momento político en el que se publica esta información coincide con la controversia en torno al despido de Carmen Aristegui de MVS y un fuerte debate en la sociedad mexicana en torno a la libertad de expresión, las telecomunicaciones y el derecho a estar informados.

La Jornada comunicó tambíen en su editorial que han seguido los criterios de sistematización, redacción y procesamiento necesarios para proteger la identidad de terceros así como para omitir datos que no son importantes y centrarse únicamente en lo relevante. Los cables diplomáticos publicados el día de hoy tienen como tema central la buena disposición de los funcionarios mexicanos para facilitar la injerencia de Estados Unidos en las decisiones políticas de México, el reporte de embajador Carlos Pascual en donde niega la existencia de actividad terrorista en México, detalles acerca de las consideraciones de Estados Unidos en relación al narcotráfico, dudas de la eficiencia del ejército mexicano y la corrupción de la administración pública en México.

Llama la atención que La Jornada se refiera a su fuente como Sunshine Press y a Julian Assange antes de mencionar el nombre Wikileaks. Por otro lado, este medio ha tenido la oportunidad de observar durante meses el desarrollo de Cablegate: críticas, errores, formatos de presentación de la información, reacciones de los gobiernos, etcétera. Lo menos que se puede esperar es que hayan aprendido lo bastante como para decidir publicar tan delicada y valiosa información.

La forma en la que se redacta la información a mi parecer no dista mucho del estilo de otros medios, sin embargo técnicamente las deficiencias son claras. La información más importante de los cables no esta resaltada y la cita de los cables no sigue el criterio de ID único que los demás medios utilizan. No es nuevo que el formato que se ha seguido desde el principio es por ejemplo 07MEXICO62291 y no “(cable 207793)” como lo hace La Jornada.

Además la versión cruda de los cables no está en el micrositio de La Jornada. La diferecia de como se organiza la información en sitios como El País o The Guardian. es abismal. Parece ser que el proyecto de este medio no fue crear una base de datos periodística sino limitarse a revelar la información. Lo cual es loable pero no se pueden dejar de pasar por alto las deficiencias técnicas con precedentes de gran calidad en la presentación de los cables que ya existen. Hasta el momento Wikileaks no ha publicado los cables crudos que publicó La Jornada en su sitio.

Daniel Domscheit-Berg ex- colaborador de Wikileaks y fundador de Open Leaks tachó a Julian Assange de paranóico, hambriento de poder y melomániaco durante una entevista con motivo de la publicación de su nuevo libro “Inside Wikileaks: My Time with Julian Assange at the World's Most Dangerous Website”. Aún con toda la controversia ante la personalidad y vida privada de Assange, lo que queda claro es la importancia de la información en manos de Sunshine Press, aka Wikileaks, la cual tiene el poder para mover las piezas en el tablero geo-político en momentos que muchas veces, parecen hasta necesarios.

Por el momento, queda pendiente la reacción de Estados Unidos y México ante la alarmista declaración de Janet Napolitano —que por cierto se incluye en la primera plana de la edición impresa de La Jornada— y la forma en que la contradice el cable redactado por su embajador en México.

“La primera casualidad de la guerra es la verdad” y en México, hay una guerra.