Como muchos recordareis por el mes de junio del año pasado el presidente de Rusia, Dmitri Medvedev, estuvo de paseo por las oficinas de Apple en Cupertino y el tío Jobs le regaló un flamante iPhone 4 cuando nadie lo había olido todavía. Todo el mundo se hizo eco del acontecimiento el cual todo el mundo vio también como una muy buena jugada de marketing que al final ha resultado ser lo contrario.

El caso es que como decía en las últimas horas la jugada de marketing ha pasado de considerarse buena a pifia importante. ¿Por qué? Pues porque resulta que el iPhone 4 que Steve Jobs le regaló a Medvedev no era libre; concretamente estaba bloqueado para la red de la telefónica estadounidense AT&T con lo que a no ser que Medvedev o algún conocido le haya hecho Jailbreak, el terminal no funciona en Rusia.

¿Conclusiones? Personalmente saco dos aunque estemos ante una simple anécdota que de todo se puede aprender algo: una, el caso demuestra que Steve Jobs es humano y también comete errores de libro --por si alguno lo dudaba--, y dos, lo necesario que es la existencia del Unlocking y Jailbreak.