Parece mentira que fuese hace sólo 4 meses, en Octubre, cuando hablaba por primera vez de Instagram, por aquel entonces la aplicación era prácticamente desconocida pero ya apuntaba maneras y el post de hecho nacía después de haber estado probando la app una par de días y darme cuenta de una cosa: aquello era increíblemente adictivo. Vaya si lo era, tanto que en este tiempo ha alcanzado la friolera de dos millones de usuarios y eso que sólo cuenta con un aplicación para iPhone, de momento no está para Android y no cuenta ni siquiera con una versión web, desde ahí sólo pueden visualizarse las fotos. Durante todo este tiempo, y debido a su incríble popularidad, muchos han sido los desarrolladores que han pedido una API pero al parecer el planteamiento de sus responsables ha sido el mejor hacer las cosas bien y a su tiempo, que mal y rápido.

Así ha sido, después de la espera y de como os contamos hace unas semanas se empezasen enviar invitaciones a la beta privada de la API ya está aquí de manera oficial, con aspectos muy interesantes y enfocada en su manera particular de entender las redes sociales (de nuevo también lo comentamos cuando nos preguntamos si Instagram podía ser el modelo de red social del futuro). Aparte de la API en sí, que ahora paso a detallar, lo bueno ha sido también todos los servicios de terceros con los que desde ya mismo hay integración, como Dropbox o Foodspotting, otra estupenda red social no tan conocida de momento y de la que prometo hablar pronto pues soy un grandísimo fan.

En el caso de Foodspotting cuando subamos nuestras fotos a Instagram podemos marcarlas con #food o #foodspotting y estas imágenes son las que nos aparecerán, quien haya probado ambos servicios habrá comprobado que en el primero las imágenes son fundamentales para describir bien la comida de la que estamos hablando y en la segunda es sorprendente la tendencia general a subir lo que la gente está comiendo en ese momento así que es una combinación bastante potente y potencialmente muy beneficiosa para ambas redes. En el caso de Dropbox el soporte viene a partir del uso de las APIs de ambos servicios, es también bastante curioso por que es una funcionalidad que sí estaba presente en PicPlz, lo que podríamos considerar la competencia más directa, aunque muy pobre, de Instagram, un backup automático de todas las fotos que vayamos tomando, que pasan a estar disponibles de manera automática en todas las máquinas donde tengamos instalado el cliente.

Es importantísimo destacar que toda la API es en tiempo real, que por el momento al menos es de sólo lectura y que además consta de varios apartados: usuarios de la aplicación de terceros, etiquetas, localizaciones y rangos geográficos. En el caso del primer apartado, todos los desarrolladores recibirán una notificación cada vez que uno de los usuarios de su aplicación postee una foto, para las etiquetas es lo mismo, y además una aplicación puede reastrear una etiqueta determinada y reicibir actualizaciones exclusivamente de esa etiqueta, algo parecido a lo que pasa con los hashtags de Twitter. Con Localizaciones en lugar de etiquetas podremos acotar esas actualizaciones según de donde vengan, esencialmente lo mismo que se podrá hacer con rangos geográficos con la diferencia de que estos abarcan terrenos mucho más amplios.

En el fondo no son más que detalles que a harán felices a muchos desarrolladores, pero mas felices a los usuarios. Las primeras reacciones que he leído en Twitter de gente que ya pudo probar la beta privada son bastante positivas y si esto sigue así e Instagram continúa expandiéndose a este ritmo puede que nos encontremos frente a una red social mucho más importante de lo que creemos en el futuro. El tiempo lo dirá, mientras tanto, a echar fotos y a disfrutar.