Jordi Parra, de 27 años, estudió Ingeniería en Diseño de Productos en Barcelona. Pronto terminó cansándose de tecnicismos y decidió abandonar la ciudad en busca de proyectos más creativos. Tras varios años de desempeño profesional terminó volviendo por derroteros académicos, mudándose a Umeå, en el norte de Suecia. Allí ha gestado un interesante gadget como proyecto final de carrera: el primer reproductor doméstico de Spotify.

Su genialidad está recibiendo reconocimiento por toda la red, incluídos gigantes informativos como TechCrunch, que han quedado maravillados con el minimalista acabado y exceslo funcionamiento de este radiotransmisor, que se sirve de nuestras listas de reproducción en la plataforma musical por streaming.

No por nada, Parra y Spotify han trabajado conjuntamente en la idea, que estéticamente recuerda por momentos a la conocida cadena de muebles sueca. Tres botones, sin más, son los que nos permiten manejar un dispositivo engalanado por 192 nodos LED, indicadores de volumen, autonomía, conectividad y algún que otro detalle proyectado como los días restantes de nuestra suscripción Premium o la duración del tema en curso.

Podéis echarle un vistazo al funcionamiento en el vídeo sobre estas líneas, mucho más sencillo en la práctica. La base que lo sustenta es la tecnología RFID (identificación por radio frecuencia). Conectando el reproductor por USB a nuestro ordenador, sincronizamos las listas de reproducción deseadas con varios discos magnéticos, acoplables al regulador de volumen. La reproducción comienza instantes después.

Con los dos pequeños botones a su izquierda avanzamos o retrocedemos en el listado, del que se transmite puntual información al inventor, aspecto éste que podría resultar en cierta controversia sobre privacidad.

No obviéis tampoco el packaging del producto, toda una delicia en caja de madera al más puro estilo juego de ajedrez, incluyendo reproductor (15x9 cms) set de discos (diferenciados por colores) y un soporte para almacenarlos. ¿Os haríais con uno de estos?