Hoy es un gran día para dos de la mayores compañías tecnológicas del planeta, de hecho y aunque pueda parecer un tanto rimbobante hoy es un día histórico para Nokia y para Microsoft, que como os contábamos esta mañana han cerrado un acuerdo de colaboración extremadamente importante para ambas (aunque para una más que para otra, y ahora explico por qué) en la que se busca una misma cosa: ganar competitividad frente a iOS y Android que son actualmente y con bastante diferencia los reyes del reñido mercado de los smartphones.

Analicemos este peculiar matrimonio de manera sencilla: Microsoft tiene un gran sistema operativo, Windows Phone 7, mientras que Nokia hace unas maravillosas piezas de hardware de ultimísima generación acompañadas de un software pésimo (sí, por enésima vez, Symbian^3 es pésimo, no hay otra manera de decirlo, es el garbancito negro de los sistemas operativos) puede decirse que cada uno tiene justo lo que le falta al otro, así que los dos se dan el ‘Sí quiero’, van a ser felices, a comer perdices y catapúmchimpún, no hay más.

Bueno, no, miento, en realidad si hay más, los términos en los que se ha cerrado el acuerdo tienen algunos puntos bastante importantes a tener en cuenta. Para entenderlo hay que entender previamente que la situación de Nokia a estas alturas era poco menos que desesperada, no sólo habían perdido el tren de los smartphones es que también como reconocía Stephen Elop, CEO de la compañía en el famoso memorándum interno filtrado de hace unos días, habían perdido todo el ecosistema que se desarrolla en torno a ellos. Nokia estaba, mejor dicho, sigue estando y vuelvo a citar literalmente a Elop, ‘en llamas’.

La compañía finlandesa ha sido tradicionalmente bastante independiente y bastante testaruda a la hora de aceptar cualquier elemento externo dentro de su infraestructura, Nokia es como el rey orgulloso que un día lo fue todo y tuvo un gran imperio y ahora le cuesta hacerse a la idea de que ha pasado a ser monarca de medio pelo, doloroso, pero es lo que hay. Mientras tanto Microsoft, con el histriónico Ballmer a la cabeza, en una posición mucho más cómoda ha encontrado en Nokia justo el compañero que necesitaba para darle un empujón a Windows Phone 7 después de darse cuenta tras su lanzamiento el pasado Octubre que las cosas no son tan fáciles como parecían y que ahí fuera es un patio de lobos.

En resumidas cuentas y como definía alguien, perdonad si no logro recordar quién en Twitter esta mañana: ‘Nokia deja de ser Nokia y Microsoft sigue siendo Microsoft’. En otras palabras, Nokia ha dejado de ser esa empresa magnífica y autosuficiente y ha tenido que arrimar el hombro con un compañero de viaje (algo que lo siento mucho pero no es algo malo, sino todo lo contrario) y Microsoft de nuevo encuentra un aliado sin ni siquiera realizar una gran compra de acciones. ¿Por qué digo de nuevo? Pues por lo mismo que afirmo que ‘Microsoft sigue siendo Microsoft’, os digo en serio que me parece increíble y en cierto sentido digno de admiración lo que los de Redmond han conseguido sin liarse en complicadas compras de compañías, han hecho exactamente lo mismo con Nokia que con Yahoo!, dos acuerdos donde ellos son los que más salen ganando y donde sin acciones de por medio ganan bastante libertad para seguir haciendo las cosas a su manera. Otra cosa no, pero caramba, los chicos de Ballmer saben hacer negocios.

Y dicho todo esto, de nuevo toca dirigir la mirada a Nokia que en virtud al acuerdo puede despedirse de su ‘Ovi Store’, de sus ‘Ovi Maps y prepararse a incluir un sistema operativo de terceros. Y no me malinterpretéis, no es algo malo en absoluto porque puede que Microsoft haya salido ganando un poco más con todo esto pero los de Nokia también han hecho una jugada redonda, tan redonda en realidad que creo que todavía no se dan cuenta ni ellos. Desde ya os digo que cuando se junten, por poner un ejemplo el hardware de un N8 del que puedo certificar que es el state of the art de telefonía móvil con un SO tan sorprendemente intuitivo y sencillo como Windows Phone 7 nacerá un teléfono que podrá permitirse el lujo de mirar por encima del hombro a muchos Android. Es curioso, pero por primera vez en mucho tiempo estoy entusiasmado con un proyecto que involucre a Nokia.

Todavía quedan muchas cosas por matizar y como siempre pasa con todas estas cosas sólo el tiempo nos dirá si llega o no a buen puerto, pero para mí el acuerdo entre ambas compañías es un WIN/WIN. No digo que con Android les hubiese ido mejor, sinceramente porque no lo sé y porque quizá me inclino más a pensar que no les hubiese salido una jugada tan buena, pero también era una posibilidad, resultó al final que fue Microsoft la escogida, todos nos alegramos (espero) y esperamos tener muchas y muy buenas noticias pronto. Y es que de toda esta maraña de acuerdos y después de todo la idea general que podemos extraer es que la competencia, la sana competencia, siempre nos beneficia a nosotros los usuarios, no lo olvidemos.