Como la mayoría de los lectores sabrán de sobra desde hace unos cuantos días las cosas en Egipto están que arden como consecuencia directa de las protestas contantes de una parte muy importante de la población del país contra el actual presidente Hosni Mubarak, protestas que en gran medida se venían impulsado en Internet hasta que el Gobierno decidió “apagarlo”.

Pues bien, por si lo anterior junto al resto de medidas de censura adoptadas por el ejecutivo de Mubarak no fuera suficiente, ahora se ha sabido que el gobierno egipcio planea dar otro duro golpe censor: bloquear la red de telefonía móvil del país.

La adopción de la medida podría ser inminente y llega justo cuando Twitter y Google acaban de poner en funcionamiento el servicio Speak2Tweet del que hablaba mi compañero Pepe hace un momento y básicamente permite a los egipcios enviar mensajes a Twitter vía llamadas de teléfono. Es decir, que Mubarak quiere frenar por todos los medios la puerta a Twitter reabierta por estos últimos y Google ya que la misma no solamente está sirviendo para que los manifestantes le sigan contando al mundo lo que pasa minuto a minuto sino que también potencia la “marcha del millón” que hay convocada para hoy en El Cairo.

Y dicho todo esto sinceramente creo que por muchos esfuerzos que ponga el ejecutivo egipcio la censura informativa absoluta en el siglo XXI simplemente no es posible. El caso que nos ocupa es un buen ejemplo ya que aunque Mubarak y sus compinches le están poniendo ganas, el flujo de información no se ha cortado del todo ya que tanto periodistas como manifestantes están encontrando grietas por las que seguir informando.

Eso sí, el caso egipcio y todos los similares que estamos viendo a lo largo de estos últimos tiempos, nos indican que los ciudadanos no nos podemos permitir bajar la guardia en ningún momento. Si lo hacemos, antes o después la red de redes será absolutamente controlada y con ello perderemos la herramienta de comunicación más poderosa que el hombre ha conocido.