Lunes, ocho de la mañana. Te levantas, desayunas, enciendes el ordenador, entras en la web de tu pequeño restaurante --a la cual se accede vía un subdominio gratuito proporcionado por FreeDNS-- y sorpresa; en vez de ver tu web te encuentras con un preocupante mensaje del Departamento de Justicia de los EE.UU, este:

La publicidad, distribución, transporte, recepción y posesión de pornografía infantil constituyen delitos federales que conllevan penas para los que hayan cometido este tipo de delito por primera vez de hasta 30 años en una prisión federal y una multa de 250.000 dólares, confiscación y restitución

¿Denigrante verdad? Pues lo descrito hasta aquí es lo que justamente le ha ocurrido a nada más y nada menos que 84.000 sitios webs como consecuencia de un error cometido por el Departamento de Justicia norteamericano englobado en su campaña de acoso y derribo contra webs en teoría relacionadas con la falsificación de bienes, vulneración de la propiedad intelectual y la pornografía infantil.

Concretamente lo que ocurrió, al igual que en el caso de Rojadirecta, fue que el organismo ICE consiguió que un juez de distrito les firmara orden para confiscar varios dominios que supuestamente estaban incurriendo en alguno de los delitos comentados anteriormente. Entre ellos se encontraba mooo.com, dominio a través del cual FreeDNS ofrece subdominios gratuitos, y al bloquearlo los 84.000 subdominios dependientes del principal también quedaron “capturados” y redirigidos hacia la imagen que acompaña al post.

Ante la errónea e injustificable acción de ICE la gente de FreeDNS se quejó y consiguió recuperar el dominio mooo.com y las 84.000 webs poco a poco volvieron a la normalidad (eso sí, algunas tuvieron que esperar hasta tres días hasta que se propagaron las nuevas DNS, tiempo durante el que siguieron mostrando el mensaje del Departamento de Justicia).

¿Conclusión? Pues otro ejemplo más de lo que puede ocurrir cuando las autoridades deciden controlar Internet por las bravas, sin participación real de la justicia. Si en este caso la orden para confiscar los dominios entregada a la ICE se hubiera emitido tras un proceso judicial serio (un juicio con fiscal y abogados defensores de la partes acusadas), el domino mooo.com jamás hubiera sido censurado y como consecuencia tampoco 84.000 webs que no hicieron nada.

Ahora habrá que ver lo que pasa. Personalmente si me viera envuelto en algo así (lo que dentro de muy poco podrá pasar en España gracias a la Ley Sinde), tengo muy claro que demandaría al organismo que fuera por daños y perjuicios.