Debido a la explosión de popularidad de Twitter un gran número de artistas, políticos y demás fauna con fuerte presencia pública se han abierto cuenta en el servicio, muchos de los cuales han terminado también protagonizando algún tipo de polémica o viral dentro de la red social de microblogging (principalmente en mi opinión por no entender las “reglas no escritas” que rigen en el sitio). Pues bien, con un nuevo caso de estos vengo recién ocurrido protagonizado por el cantante pop español David Bisbal.

El tema es que hace escasos momentos al amigo Bisbal no se le ha ocurrido mejor cosa que soltar en su cuenta de Twitter el siguiente frívolo tweet sobre la complicadísima situación que se está viviendo estos días en Egipto causada por las revueltas constantes de miles de ciudadanos del país contra el actual presidente Hosni Mubarak:

Tras el mismo se ha desatado una riada de tweets categorizados bajo el hashtag #turismobisbal cargados de humor con los que en cierta forma los usuarios se ríen del obvio tweet de Davis Bisbal sobre Egipto. Rematando la jugada (y la principal razón en mi opinión por la cual el hashtag ha alcanzo una viralidad brutal) ante los primeros tweets categorizados bajo #turismobisbal el cantante tuvo otras dos geniales ocurrencias más --léase lo anterior con mucha ironía--: eliminar el mensaje que desató la riada y menospreciar con otros, que también eliminó al poco de publicar, a quienes se han unido al fenómeno #turismobisbal. Y dicho todo esto, paso a las reflexiones personales.

Personalmente me parece perfecto que David Bisbal diga lo que le venga en gana en su cuenta de Twitter y sin ninguna duda es inaceptable que algunos estén aprovechando lo que la mayoría ha considerado como un desafortunado mensaje para menospreciar e insultar al cantante, pero por otro lado creo que hay dos cosas importantes que Bisbal y otros muchos personajes públicos todavía no han comprendido: uno, que cuando te siguen miles de personas en Twitter eso conlleva una responsabilidad importante y lo que se dice consecuencias, y dos, que Twitter va de conversar con las personas y lo contrario solamente perjudica al que no entra en la conversación.

En definitiva en mi opinión Bisbal es de los que no ha entendido que la base fundamental de la red en general del siglo XXI es la comunicación birideccional y creo que si hubiera tenido eso claro, unido a que nunca hay que rebajarse al mismo nivel de los trolls, #turismobisbal podría haber sido incluso algo positivo para él y en ningún caso habría alcanzado el volumen que estamos viendo.

Imagen: Yfrong sergiormb