Los videojuegos dificultan la sociabilidad del usuario y promueven conductas violentas. Ya estamos hartos de escuchar la cantinela. Lo que no habíamos leído nunca era que simuladores y arcades promoviesen la conducción colérica (que levanten la mano cuántos hayan recordado aquel célebre episodio de Los Simpsons).

El caso es que así lo asegura un estudio llevado a cabo por Continental Tires, que preguntó a 2.000 conductores de entre 17 y 39 años sobre sus hábitos al volante, si solían jugar a títulos del género automovilístico y con qué frecuencia manifestaban arrebatos de furia mientras conducían.

La evidente correlación no se hizo esperar: quienes jamás habían puesto las manos sobre Need for Speed o Gran Turismo presentaban índices de enfurecimiento sobre ruedas mucho menores, mientras que aquellos que habían invertido más horas recorriendo carreteras virtuales eran también los que más multas acumulaban, se habían visto envueltos en más accidentes y solían correr más riesgos de lo usual.

El estudio no hace diferencias entre hombres o mujeres por lo que parece que el género no influye en la fórmula. Podríamos pensar, eso sí, que quienes más frecuenten videojuegos de velocidad, manifestarán mayor destreza al volante en la vida real, algo en lo que la investigación está de acuerdo en parte. El problema, dice, es que esa mayor confianza no sabe equilibrarse convenientemente, pecando de exceso quienes más pisan el acelerador.

Alega Peter Rodger, del Institute of Advanced Motorists:

No estoy sorprendido de que los jugadores habituales suelan tomar en la vida real las mismas decisiones y juicios que durante sus partidas. El problema es que a la hora de la verdad cada derrape tiene consecuencias muy reales, algo que no todos parecen entender.

Vamos a aprovechar la sección de comentarios para refutar o no la conclusión: ¿cuántos soléis jugar con Mario Kart y de éstos a cuántos os han puesto más de una multa? Lo mismo terminamos discerniendo que la franquicia del fontanero resulta mucho más influyente que el prematuro bebé de Yamauchi.

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.