El día de ayer Daniel Domscheit-Berg de OpenLeaks dió una charla en la conferencia Digital Life Design en Munich, Alemania, la cual fue transmitida en línea desde su sitio. A diferencia de la conferencia que dió en el Chaos Communication Congress en diciembre del año pasado en Berlín, esta vez Domscheit-Berg fue mucho más articulado y ofreció datos más específicos --aunque no definitivos-- del tan esperado sistema de filtraciones.

Openleaks iniciará con 6 socios pequeños, no solo medios sino entidades interesadas en general en informar al público, como lo son las ONGs. Además no solo se dedicarán a filtraciones sino a diversificar y distribuír sus herramientas de una forma accesible y sin discriminar a nadie interesado en implementar sistemas que ayuden a relevar información de interés público: se niegan a cetralizar su herramienta como lo hizó Wikileaks. Cuando Openleaks haya cumplido su objetivo con los socios iniciales considerán invitar a más: “pero no tenemos prisa, un paso a la vez, queremos un proyecto sustentable y a largo plazo que contribuya a ofrecer un mecanismo que ayude al mundo en el futuro”.

Openleaks retrasó su lanzamiento este mes ya que siguen en beta y el libro de Domscheit-Berg acerca Wikileaks, al parecer, le esta quitando tiempo. Sin embargo se anunció que en algún momento de febrero estarán listos. Se mencionó que el proyecto estará apoyado con una base de conocimiento, en donde serán recopiladas experiencias no sólo de ellos sino de otras organizaciones relevantes para abordar juntos la cuestión de la transparencia de una forma más responsable, que evite responder por un solo individuo y utilizar la herramienta como arma política “porque la tecnología es más poderosa si es neutral.”

También se anunció la creación de una fundación dedicada exclusivamente al estudio e implicaciones de la transparencia y el whistleblowing para la sociedad. “Creo que tenemos que hacer todo lo que podamos para abordar estas cuestiones tan importantes y no hay un think tank que se se dedique a analizarlos a fondo”, afirmó el ex-colaborador de Wikileaks.

El punto más interesante para mí fue la necesaria distinción que Domscheit-Berg hace en cuanto a que “transparencia radical no significa descartar la privacidad. La transparencia es un deber de los gobiernos, su obligación es rendir cuentas. La privacidad es un derecho civil de los individuos. No es lo mismo: “la transparencia no tiene conexión con el social media en lo absoluto.” Y si bien son dos lados de la misma moneda, es necesario considerar la mejor forma de publicar información que puede poner en riesgo la privacidad de una fuente o alguien relacionado con el contenido. “Por mucho que se apoye la transparencia se tienen que reestringir las posibilidades de hacer daño a los demás”.

A la pregunta de cuál es la relación de la transparencia, las filtraciones y el gobierno abierto, Domscheit-Berg contestó que:

Hay una gran diferencia entre estos temas. Open Government es la información que un gobierno decide liberar. Whistleblowing o transparencia de abajo hacia arriba, es la luz que alguien decide poner en algún tema cuando el gobierno se niega crear esa transparencia”.

Para él la gente tiene derecho a más y mejor información y esto es lo que ellos quieren forzar.

En cuanto a Wikileaks comentó que su verdadera innovación fue su funcionalidad para envíar información de forma anónima, “este mecanismo se necesita, pero Wikileaks tiene mucho control sobre como se asocia y como se publica la información que se recibe. Se convirtió en un actor político y nosotros queremos evitar esto.”

OpenLeaks no pretende ser la respuesta definitiva para las filtraciones y la aceleración de la transparencia, sino ser flexible para aproximarse y adaptarse a lo que sigue constantemente. Para Domberg-Schmidt, Wikileaks 'fue probablemente una idea demasiado buena como para ser realizada perfectamente al primer intento.”

Imagen: DLD

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