Como si de una pesadilla recurrente se tratara otra vez más me toca, muy a mi pesar, hablar de la conocida popularmente como “Ley Sinde” (disposición final segunda oficialmente), esa legislación que el Ejecutivo español nos coló de tapadillo hace más de un año en el marco de la Ley de Economía Sostenible y la misma que finalmente fue rechazada en el Congreso el pasado día 21 de diciembre después de recibir un constante río de críticas por parte de muchos ciudadanos desde que se conoció su existencia.

Tras el mentando rechazo el Gobierno de España, en vez de aprovechar la estupenda oportunidad que se le había abierto para iniciar un diálogo profundo sobre propiedad intelectual, optó por seguir la senda del enfrentamiento al dejar claro que no solamente iban a intentar revivir la “Ley Sinde” sino que además pretendían conseguirlo introduciendo el menor número de modificaciones posibles. Pues bien, el intento ya está aquí y con él las presiones también se han reactivado.

Concretamente la próxima semana la ley que nos ocupa pasará otra vez por el Senado --del que esta vez sí el Gobierno espera salga airosa-- y como consecuencia directa de ello varias organizaciones relacionadas con el mundo de la tecnología e Internet han presentado en la sala un documento en el que le piden a los senadores que corroboren la decisión de la Cámara baja y no aprueben la “Ley Sinde”.

Entre las asociaciones firmantes del texto encontramos a la Asociación de Internautas, la Asociación de Usuarios de Internet o la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Informática y Nuevas Tecnologías. Sobre el asunto el presidente de la primera, Víctor Domingo, ha declarado que:

Queremos insistir y recordar a los senadores que esta Ley Sinde ha sido rechazada en el Congreso de los Diputados y que, por lo tanto, debería experimentar un cambio muy sustancial para que la tengan en cuenta.

Esta insistencia ciertamente tiene mucha lógica por lo que adelantaba más arriba. Tanto Rubalcaba primero como el mismísimo Zapatero después, le dieron nuevamente apoyo incondicional a la “Ley Sinde” tras del tortazo de esta en el Congreso. A la declaración de intenciones de Rubalcaba le siguió la acción y el PSOE comenzó proceso negociador con el PP previa imposición de condiciones cuyo fin estaba claro: aprobar la disposición final segunda sin mucho cambio, dejándola prácticamente como está ahora.

Lo hablado entre el PP y el PSOE durante estos últimos días no ha transcendido al público pero todo el mundo teme que los primeros terminen dándole su apoyo a una “Ley Sinde 2.0” (es decir, una versión muy similar a la actual solo que con algún cambio parcial introducido para contentar al PP) en la votación de la próxima semana en el Senado. De ahí que el texto presentado por las asociaciones vaya claramente dirigido a presionar a los senadores de la oposición; en sus manos tienen la llave para aprobar o no la “Ley Sinde”.

Y así están las cosas. Personalmente creo que esta vez sí la disposición final segunda saldrá hacia delante, lo que no quiere decir en absoluto que debamos dar todo por perdido. Hay que seguir al grupo de asociaciones y continuar con la presión a los políticos de todos los lados, ahora y pase lo que pase la próxima semana (a no ser que la “Ley Sinde” termine rechazada y se inicie un nuevo proceso de diálogo entre todas las partes, que es la única manera de dar con soluciones efectivas a los problemas de propiedad intelectual).