La pasada noche en la conferencia de Microsoft del CES (International Consumer Electronics Show) de Las Vegas, Steve Ballmer habló de Windows 8, el Microsoft Surface 2 y también de Kinect. Sobre este avanzado accesorio para Xbox 360 se mencionó las ventas que ha tenido hasta ahora y algunos nuevos servicios.

Respecto a las ventas, Ballmer dijo que Kinect ha conseguido vender ocho millones en dos meses. Un número que horas después tuvieron que matizar desde Redmond. Realmente se referían a accesorios distribuidos en tiendas. Las ventas a los usuarios están rondando los cinco millones. Pese a esta corrección, los números son extraordinarios para la compañía norteamericana.

No es secreto que Kinect es una de las apuestas más importantes de Microsoft de cara al futuro y no exclusivamente en el mundo de los videojuegos. La inversión en cuanto a promoción fue de 500 millones de dólares estas Navidades y seguramente que el desarrollo del dispositivo no ha sido barato. Así que la apuesta es grande y se juegan mucho con ella. Kinect se puso a la venta el día 4 de noviembre tanto en Estados Unidos como en México, días después, el 10 de noviembre hizo lo propio en Europa y en otros países. Así que de momento solamente tiene dos meses de vida y las funcionalidades no son iguales en todos los territorios.

Conociendo los números de ventas, no se puede discutir sobre el éxito inicial pero como se suele decir: "hemos ganado una batalla pero no la guerra". El verdadero éxito del dispositivo depende de un recorrido más largo, y este 2011 que acaba de empezar, va a ser clave. Siguiendo con el símil bélico, la batalla durante este año va a ser decisiva.

Las ventas de Kinect dependerán durante este año del software, básicamente me refiero a los videojuegos aunque hay otros servicios adicionales que no conviene olvidar. Microsoft esto lo tiene muy claro y su catálogo de exclusividades está casi completamente orientado a este accesorio. La importancia de unos juegos de calidad determinará en gran medida el éxito, a la larga, de Kinect.

El público general que no tiene porque ser muy entendido, seguramente se siga sintiendo atraído por esta nueva forma de jugar los primeros meses. El problema es que el exceso de propuestas similares y la falta de novedades puede conseguir que los usuarios se aburran. Algo similar a lo que ha pasado con Wii. No se pueden seguir escudando en juegos de baile, de ejercicio y de minijuegos. Tienen que aportar más y mejor.

Respecto a los jugadores tradicionales el futuro es igual de complicado. Si bien es cierto que muchos proyectos exclusivos de Kinect están encabezados por importantes gurús de la industria nipona, de momento no hay nada claro. Juegos como: Haunt, Project Draco, Codename D pueden ser mucho o nada. Y conociendo los precedentes, es más probable que estemos ante juegos fallidos. Otros títulos tradicionales como Forza Motorsport 4 soportarán de alguna forma Kinect pero siempre queda la duda: ¿añadidos cosméticos o aportaciones importantes? El jugador tradicional es muy exigente y va a querer juegos complejos. Va a querer mecánicas jugables novedosas y no malas adaptaciones desde el pad.

Así que sí, Kinect vende muy bien. La duda es si irá a más o se desinflará. Los jugadores, tanto tradicionales como ocasionales, ¿tendrán diversión para rato o un moderno accesorio guardado en el armario? ¿A largo plazo Kinect será un éxito? ¿Dará el salto de los videojuegos a otros ámbitos? ¿Xbox 360 se beneficiará de Kinect o al contrario? Muchas preguntas para contestar a lo largo de este 2011.