Durante el pasado CES (Consumer Electronics Show) tuvimos muchas novedades y una de ellas, que me ha parecido de las más interesantes es una de las propuestas de General Motors, presentando un vehículo autónomo de dos plazas llamado EN-V. Este medio de transporte es el polo opuesto de lo que tenemos hoy en nuestras carreteras, con coches grandes, para capacidad para cuatro o más personas y preparados para recorrer largas distancias.

Ahora con la llegada de los vehículos eléctricos estamos teniendo un cambio en los métodos de propulsión y debido a las características de las actuales baterías el recorrido que podemos realizar es mucho menor que un coche con motor término. En estos casos la autonomía de los coches suele estar, en los mejores casos, rondando los 160 kilómetros, por lo que por el momento estamos hablando de vehículos urbanos. En ese sentido va este concept de General Motors, aunque yendo un poco más allá. El EN-V tiene una autonomía de unos 50 kilómetros y su velocidad máxima está se sitúa en los 40 Km/h, por lo que su target no será precisamente el de una persona que busque realizar medios o largos recorridos.

El peso de este vehículo ronda la media tonelada y se apoya sobre dos ruedas, las cuales no tienen suspensión, por lo que habría que ver su comportamiento en superficies completamente planas. De hecho, el EN-V por este motivo no sería apto para circular por muchas carreteras españoles, que están inundadas de badenes.

Como se puede ver en el vídeo de la derecha la forma de conducir este vehículo es muy sencilla, mediante un mando con controles muy básicos. Como las dos ruedas que tiene están a la misma altura se ha creado un sistema un tanto curioso, el cual que se basa en dos sensores giroscópicos. Estos se encargan de detectar la dirección y el ángulo de inclinación, modificándolo para mantener el equilibrio del coche. También si fuera necesario pueden cambiar de dirección las ruedas completamente de forma independiente.

También incluye algunos sensores más, capaces de detectar peatones y es capaz de circular por sí solo, de hecho una de las características más interesantes es la que nos permite olvidarnos de estacionarlo nosotros mismos, ya que se puede programar mediante nuestro smartphone para que se estacione solo y regrese a nuestra posición cuando lo deseemos.

Suena todo muy futurible, ¿verdad? Pues así es, porque este vehículo no se producirá ni dentro de dos años ni cinco, las estimaciones de General Motors son que no se usarán vehículos de este tipo hasta dentro de unos 20 años. Hablamos de dos décadas, en la que la tecnología puede avanzar mucho y todas la barreras que se puede encontrar en la actualidad un coche de este tipo puede haber desaparecido, pero sin duda este avance nos da una muestra de lo que podemos tener dentro de unos años y a mí, me parece algo realmente acertado para hacer pequeñas distancias.