Como muchos de vosotros ya sabréis, esta tarde conocíamos a través de un mail enviado por Steve Jobs a todos los empleados de Apple, que se veía obligado de nuevo a ausentarse temporalmente de la compañía por motivos médicos. No es la primera vez que esto ocurre, ya sucedió desde principios de 2009 hasta septiembre del mismo año, pero que por segunda ocasión vuelva a ocurrir un suceso similar está provocando que muchos se planteen si la figura de Steve Jobs es en el fondo un arma de doble filo para Apple. Las primeras reacciones se han podido notar, evidentemente, en la bolsa, durante el día de hoy ha permanecido cerrado Wall Street pero podemos echarle un ojo a la de Frankfurt y como podéis comprobar en la imagen es de todo menos favorecedora.

Yo entiendo que la figura de Jobs dentro de Apple además de histórica, es prácticamente icónica, a muchos (a los accionistas sin ir más lejos) les parece que Steve Jobs es Apple y Apple es Steve Jobs, pero en mi opinión aun cuando nada de esto deja de ser cierto dentro de Apple hay mucho, mucho más que la figura de su CEO y no hay que rebuscar mucho para darse cuenta. Me parece totalmente ridículo afirmar que los éxitos de una compañía se deban a una sola persona, puede que Steve siempre esté ahí, como el faro que ha iluminado el camino correcto para desarrollar tantos productos revolucionarios en esta década (el iPod, el iPhone o el iPad) pero para el desarrollo de uno sólo, sólo de uno de sus productos están involucradas demasiadas personas como para achacar el éxito del mismo a una en particular.

Tampoco creo que Steve, conociendo como conocerá su situación personal haya dejado a los mandos de la compañía a un cualquiera, Tim Cook ya ha demostrado que sabe llevar las riendas con la misma mano firme y con el mismo acierto que Jobs, y tampoco creo que durante todos estos años se haya dejado rodear de inútiles creyendo que él es el único que puede mantener la compañía a flote. Lo que quiero decir en el fondo es que el talento de Apple sigue ahí, no es una sola persona, es Jonny Ive, Phil Schiller y tantos otros que además de ser personas con indudable talento comulgan mucho con las ideas de su CEO y sabrán mantener la misma línea de éxito que ha llevado la compañía todos estos años.

Eso sí, una cosa desde luego está clara, antes o después Steve Jobs abandonará Apple (sin contar con que está podría ser la definitiva) pero de ahí a pensar que tras su ausencia el buen hacer de la compañía se va a esfumar así como así, sinceramente, me parece completamente absurdo. Al igual que todas las grandes compañías, Apple tiene sus defectos y uno podrá estar más o menos de acuerdo con su filosofía, con sus productos o con su manera de entender el mundo pero es innegable que sabe cómo hacer las cosas. Apple es precisamente eso, una manera de entender por ejemplo que usabilidad y experiencia de usuario están por encima de prestaciones técnicas y características de hardware exquisitas, que además de crear un buen producto es recomendable que venga acompañado de un buen diseño y que por suerte o por desgracia a veces un ecosistema cerrado puede ser mucho, muchísimo más ventajoso y beneficioso que uno abierto.

No es la primera vez que alguien augura que el fin de Apple llegará el día que llegé el fin de Steve Jobs y en el fondo puedo entender sus motivos, pero a mí no me cabe la menor duda que con o sin Jobs Apple se mantendrá en su línea de actuación. Puede que me equivoque, esto en el fondo no deja de ser una humilde opinión, pero muy raro se me haría ver a mí ver a Apple fracasando. Ingenuidad tal vez, o no, el tiempo lo dirá.

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