Eso es lo que han creado un grupo de investigadores de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona: un sistema celular inteligente capaz de tomar decisiones en función de determinadas situaciones. Según el estudio, publicado en Nature, de estos investigadores la mayor parte de las enfermedades conocidas se producen por un déficit o un exceso de hormonas en nuestro organismo. Este sistema de células podrán interpretar ciertas situaciones en las que encuentre anomalías y corregir los defectos encontrados.

Una aplicación, que nos cuenta Francesc Posa (uno de los autores de la investigación), podrá ser en un futuro la detección de problemas en enfermos de diabetes, pero por el momento están lejos de lograr este tipo de aplicaciones. Donde si se podría aplicar a corto plazo es en la industria farmacéutica, para la creación de nuevos fármacos.

Como dije antes, el estudio fue publicado en la revista Nature, donde se ha demostrado que mediante complejos procesos de ingeniería genética, término que nos contó Eduardo en su día venía de la ciencia ficción, es posible adaptar estos sistemas de células para que tomen decisiones en función de parámetros que se determinen anteriormente.

El hallazgo tiene múltiples aplicaciones industriales porque nos permitirá predefinir las células para que interactúen entre ellas y respondan de una determinada manera ante situaciones diferentes, en base a las sustancias que queramos obtener para crear un fármaco concreto. Las células se pueden mezclar de una manera u otra dependiendo de lo que quieras conseguir, como unas piezas de Lego.

En el extracto anterior, obtenido de una entrevista realizada a los investigadores, es sumamente curioso como te narran el hallazgo como si de un puzzle o un rompecabezas se tratase. Sin duda todos estos hallazgos, junto a todos los que están aportando los estudios de nanotecnología, van a volcar en una nueva era de la medicina, protagonizada por fármacos hechos totalmente a medida, menos "destructiva" que la actual.

Si hay una persona que tiene un problema porque su organismo tiene déficit de una determinada hormona, programando este sistema celular complejo para que la produzca e inyectándolo en el organismo probablemente se lograría resolver la situación. Aunque, insisto, eso es todavía ciencia ficción.

Si llegamos al punto que ellos mismos determinan como ciencia ficción, sería muy importante para enfermedades como la diabetes u otras similares.