Nadie duda que estas navidades las tabletas electrónicas van a hacer su agosto. El iPad, pese a la cercanía de su revisión (hoy mismo leíamos en AppleWeblog podría lanzarse en abril) será el regalo estrella de la campaña con toda certeza, si bien dispositivos Android como el Galaxy Tab de Samsung también están preparados para terminar de enterrar a los netbook, que el año pasado consiguieron barrer en ventas.

Hay quien cuestiona la utilidad de estos nuevos gadgets, entendiéndolos como versiones recicladas de tecnología actual a precio desproporcionado que, para colmo, nacen muy limitados a posta de futuras y mucho más caras actualizaciones. Pero las tendencias tecnológicas a veces no entienden de razonamientos y los consumidores (un servidor incluído) se dejan arrastrar por ellas sin miramientos.

Sí, podemos aceptar que la tecnología esté en caros pañales (o que así nos lo pretendan hacer ver los fabricantes) pero lo que resulta totalmente injustificado es que un producto salga a la venta para terminar desapareciendo a las pocas semanas de los comercios por defectuoso, encontrándonos entonces con una tablet de coleccionista cuya marca pretende dejar de lado en favor de "otra oportunidad".

Para Toshiba el intento fallido se llama Folio 100. Y no por falta de mérito, que sus características técnicas son de auténtico infarto, sino por unos controles de calidad pésimos que, recordemos, motivaron su retirada de la mayoría de distribuidores británicos, inundados por quejas de usuarios que denunciaban problemas de pantalla, ausencia de tecnología Flash, cuelgues varios e incluso defectos importantes en la carcasa.

Los desafortunados compradores tendrán ahora que esperar a que Toshiba intente solventar los problemas a distancia (en casa de que sean una cuestión de software) o bien devolver la tablet, optando por otras opciones entre las que podría encontrarse alguna de las nuevas propuestas de la firma.

Es cierto que la japonesa prometió toda una familia de tabletas para finales de 2011, pero a buen seguro el fracaso del Folio 100 ha adelantado sus planes. Durante el próximo CES (dentro de un mes) Toshiba presentaría tres nuevos dispositivos, dos de 10.1 pulgadas y uno de 11.6.

Las tablets correrán bajo Windows 7, Chrome OS y Android respectivamente, en un previsible intento de Toshiba por determinar a través de las ventas qué sistema operativo tiene mayor aceptación. Esto último viene a confirmar la evidencia: si queréis una tablet, mejor esperar a que se estabilice el mercado. Bien sé, sin embargo, que muchos no vamos a ser capaces de esperar tanto.

Vía: Engadget