La imagen que verán a continuación es la admisión de la compañía detrás de las Power Balance que su producto es, basicamente, un engaño. Es el resultado de la presión de un grupo de defensa al consumidor llamado Australian Competition and Consumer Commission.

Según explican en La Mentira Está Ahí Afuera, La ACCC ha instado a la empresa a:

  • Eliminar la publicidad engañosa de su sitio web y el embalaje.
  • Publicar un aviso informando a los consumidores que sus proclamas no pudieron ser confirmadas.
  • Devolverle el dinero a los consumidores que se consideren engañados.
  • Quitar las palabras "tecnología de rendimiento" de la propia banda.

¿Con qué argumentos se queda esta empresa que la comercialización de sus "pulseras mágicas" se ha hecho tan popular por la contratación de deportistas y famosos de "alto nivel" para la promoción del producto?

En realidad nada. La admisión de fraude es sólo en Australia. Aquel aviso solo aparece en la versión del sitio web para dicho país, en el resto, como si nada hubiera pasado, que el engaño continue. Esto hace ver aún más insignificante la multa de 15 mil euros que la Junta de Andalucía impuso a Power Balance, que ya se veía insuficiente después de que Italia imponga una multa de 350.000 euros.