A nadie se le escapa que Windows 7, lejos de ser un mal sistema operativo, no está ni muchísimo menos pensado para tablets, aspecto que Microsoft se ha empeñado en colarnos una y otra vez. Por otro lado y sin embargo, desde hace casi un año (¡y qué año!) ya con la presentación del iPad por parte de Apple y posteriormente el Galaxy Tab por parte de Samsung y el Playbook por parte de Blackberry aparte de los de algunos otros fabricantes ha quedado bastante claro que los tablets táctiles van a ocupar un lugar muy relevante en la electrónica de consumo, si es que no lo están haciendo ya.

Por este motivo, cada vez se van alimentando más y más lo rumores concernientes a una nueva versión de Windows que los de Redmond estarían preparando y que podría estar enfocada a dispositivos con un consumo más bajo y que por lo tanto usarían procesadores ARM, en lugar de la arquitectura x86 con los tradicionales Intel y AMD. Esta nueva versión del sistema operativo no sería afortunadamente una adaptación del existente Windows 7, sino que formaría parte de todo un nuevo SO, que estaría basado, si me permitís una pequeña aventuración, en Windows Phone 7, que está funcionando bastante bien y que ha acabado resultando mucho mejor de lo que muchos esperábamos después de los desastres de Windows Mobile 6.5 y anteriores.

Supuestamente esta posible nueva versión de Windows sería presentada durante el CES 2011 y podría ir acompañada de un pequeño adelanto de Windows 8. Si verdaderamente se acaban por cumplir todos estos rumores, estoy bastante seguro de que Microsoft habrá dado, por fin el paso correcto en la direccción adecuada si lo que quiere es meterse de lleno en el mercado de los tablets táctiles ¿Primero la agradable sorpresa de Windows Phone 7 y ahora esto? Desde luego, los de Redmond últimamente están irreconocibles.