Joe Belfiore, uno de los máximos responsables de Windows Phone 7, se vió ayer mismo en una comprometida situación al ser preguntado directamente por las ventas de la plataforma durante una conferencia de la que era protagonista. Walt Mossberg, del Wall Street Journal, sintió cierta insatisfacción al escuchar esto:

Las ventas van muy bien. Hemos intentado un lanzamiento exitoso, tratando que todos los dispositivos lleguen al mercado a un tiempo. No lo conseguimos pero ahora ya tenemos 10 terminales por todo el mundo. Hemos superado nuestras expectativas.

"¿Cuántos teléfonos se han vendido?" preguntó entonces Mossberg, para nada dispuesto a dejar que su entrevistado siguiera divagando en la imprecisión. "No hablamos de números" rebatió entonces Belfiore a lo que el periodista del Journal apuntilló si dicha negativa no podría interpretarse más bien como unas ventas demasiado pobres. "Es muy pronto para debatir sobre cifras" espetó el acalorado directivo.

Sin duda la entrevista fue toda una carnicería, un aprieto del que Belfiore no supo salir y en el que terminó reconociendo que WP7 probablemente tarde hasta un par de años en conseguir plantar cara de tú a tú a sus dos más directos rivales: Apple y Android.

¿Cuánto tiempo cree que tardará en volver ocupar una posición ventajosa en el mercado, alcanzando a Android o Apple y obteniendo beneficios?

No lo sé.

¿Un par de años?

Tal vez.

Sí, el gabinete de prensa de Microsoft debe estar tirándose de los pelos ante este combate mediático. Las malas lenguas dicen de hecho que no se han vendido más de 10 o 20.000 teléfonos equipados con el sistema operativo móvil de los de Redmond y las distintas reviews ofrecen posturas contradictorias: unos lo consideran genial mientras otros le encuentran no pocas carencias.

A buen seguro los directivos de la compañía se cuidarán muy mucho de volver a responder cuestión alguna sobre ventas. Charlie Kindel, manager general del ecosistema de desarrollo de Windows Phone, ha vuelto a eludir cifras durante el evento Le Web 2010 de París, que tiene lugar en este preciso instante y del que Hipertextual es medio colaborador:

Planeamos vender mucho en 2011. Este es un proyecto a largo plazo.

Traducción: las cifras de venta son irrisorias y no pensamos desverlarlas así nos torturen. Preguntado además sobre si Microsoft tiene pensado fabricar su propio teléfono, Kindel negó rotundamente la posibilidad, alegando que se sienten muy cómodos con el modelo actual y que seguirán trabajando con los fabricantes para producir más modelos.

¿Tablets? Aún nada que anunciar ha dicho el directivo, que nos emplaza a un 2011 para el que preparan "muy interesantes propuestas".

Vía: TechCrunch