Con tanta Ley Sinde para arriba y para abajo, unido a la Ley Resorte aprobada ayer mismo en Venezuela, me había olvidado casi por completo de la otra gran batalla relacionada con la neutralidad de la red, la que se está viviendo en los Estados Unidos desde hace bastante tiempo y cuyo último capítulo ha tenido lugar recientemente.

Como muchos recordarán allá por el año 2008 el operador ComCast fue denunciado por la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones) por disminuir las velocidades de conexión a aquellos de sus usuarios que utilizaban programas peer to peer, lo que a su vez provocó que el debate sobre la neutralidad de la red se reavivara en los Estados Unidos existiendo dos posturas básicas. Por un lado encontramos la de los republicanos, quienes abogan por dejar todo como está y no aprobar nueva regulación alguna, y por el otro la de los demócratas que prometieron en su día que si conseguían el poder impulsarían un nuevo marco con el que proteger la naturaleza libre y abierta de Internet.

Pues bien, hace un par de días al fin se votó en la Comisión Federal de Comunicaciones el prometido paquete de normas de Barack Obama y su partido para proteger la neutralidad de la red, el cual finalmente fue aprobado por 3 votos a favor frente a 2 en contra. Así que buenas noticias, pero desgraciadamente solamente lo son parcialmente y me explico.

De primeras tenemos que Julius Genachowski, el presidente de la FCC, tuvo que recortar sus objetivos iniciales y dejar un plan de protección de la neutralidad de la red menos “contundente”, y de segundas --esto es lo peor-- las normas aprobadas que de forma resumida sirven para que ningún operador pueda priorizar unos contenidos sobre otros o bloquear cierto tipo de contenidos sólo son aplicables a las redes fijas quedándose fuera las líneas móviles. Rematando la jugada el paquete de medidas que nos ocupa se tendrá que someter a votación en el Capitolio, cámara en la que será tirado para atrás ya que los republicanos tienen mayoría en ella.

Pase lo que pase finalmente me gustaría cerrar con un mensaje optimista: Barack Obama, el presidente de uno de los países más influyentes del planeta, apoya a ultranza los principios de la neutralidad de la red, lo que significa que los norteamericanos “pro neutralidad de la red” cuentan con un aliado de muchísimo peso y por extensión el resto de ciudadanos del mundo que abogamos por una Internet libre y abierta.

Vía: Bitelia

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