El Ornitorrinco Enmascarado da en el clavo: España es una Neocolonia, una nueva, diferente, conveniente y práctica forma de controlar las leyes (en este caso relacionados a la propiedad intelectual) de un país por parte de otro.

Cuando digo "otro" no me refiero a "otro país", me refiero a "otro poder". En este caso el poder viene de las grandes discográficas, de los grandes estudios, del lobby del copyright montado en Estados Unidos que por medio de presiones (reveladas en los cables filtrados por WikiLeaks) desembarcaron en España y presionaron al MInisterio de Cultura actual (comandado por Ángeles González-Sinde) para que se incluya, ahí medio escondido, en la Ley de Economía Sostenible que el gobierno español intenta aprobar para supuestamente mejorar las condiciones económicas del país.

¿Qué tiene que ver que el gobierno ahora tenga el poder legal de cerrar sitios web si ellos consideran unilateralmente (y sin pasar por un juez) que se está violando la propiedad privada? Pregunta que seguimos haciéndonos hasta el día de hoy y que es respondida con declaraciones francamente irritantes y molestas como la que ha dado la ministra a un medio tradicional.

Quiero que les quede algo muy pero muy claro a cada uno de los españoles leyendo este texto: De aprobarse mañana la Ley de Economía Sostenible, España en términos prácticos, le cede el derecho de qué se puede publicar y qué no a un poder extranjero que nada tiene que ver con la política, con la libertad de expresión, con los derechos constitucionales o con el internet. La habilidad de censurar esta vez estará en manos de un grupo empresarial. Un grupo empresarial a miles de kilómetros de España. Un grupo empresarial que se dedica a la distribución de audio y video (música, películas, documentales, series de televisión) que se rehusa a cambiar y a darle a los consumidores lo que ellos piden. Un grupo empresarial que dice: «si no haces lo que nosotros creemos que es correcto nos encargamos de modificar las leyes para que, lo que nos pides, sea ilegal».

Y están a punto de lograrlo. ¿Lo vas a permitir?