Hoy estaba muy tranquilo en casa viendo la televisión y aprovechando las vacaciones, hasta que me llamaron de Vodafone. Una teleoperadora me quería comentar una supuesta e interesante oferta. Se trataba de darme unos puntos extras por estas fechas tan propias para el buen rollismo y las buenas intenciones. Nada que objetar hasta este punto, el problema vino cuando entró en la conversación las palabras mágicas: "iPhone 4". Ya nos habló hace unos meses mi compañero Elías Notario como de bien llevaron las teleoperadoras el caso iPhone 4 en España, parece que la cosa sigue igual.

Lo cierto es que se me había antojado el iPhone 4. Primero quiero aclarar que en este post no voy a discutir sobre los mejores móviles del mercado, es un tema que no domino y del que es mejor que no opine. Se trata de hablar de las teleoperadoras, en este caso se trata de una anécdota personal pero que en España es una práctica generalizada. Aquí se cuida mucho mejor a los posibles clientes que están en otras compañías que a los clientes propios, con los que se lleva ya un tiempo.

Pero sigamos primero con la anécdota. La teleoperadora me comentó que tenía dos opciones, adquirir el terminal por puntos o directamente firmando un contrato de permanencia de 18 meses. La reducción por puntos era un 50%, nada que decir teniendo en cuenta el número de puntos que tengo. Aunque si me sorprendió que esos puntos extras que me ofrecían no los podías usar para el iPhone 4 porque no estaba en almacenes y la oferta duraba solamente una semana.

Lo que me indigno de una forma exagerada es que la segunda opción, el contrato de 18 meses de permanencia, no me descontaban ni un euro. En ese momento, no pude más que contestar la popular expresion: "ademas de puta, pongo la cama". ¿Quería que firmara un contrato de permanencia de 18 meses a cambio de nada? ¿Estamos locos? ¿Qué parte me he perdido de todo eso? Para eso, me compro el términal libre en Apple y busco una tarifa de datos más económica y sin estar "esclavizado" 18 meses. Otra opción es irme de Vodafone y firmar un contrato con otra operadora, donde hay descuentos dependiendo de la tarifa elegida.

En España esta absurda política no es exclusiva de Vodafone. Si hablamos de las otras dos grandes, Movistar y Orange seguro que estaremos en situaciones similares. No se entiende, como decidan tratar mejor a los que están con otra compañía para que pasen a engrosar la lista de clientes, sin embargo, descuidan a los clientes que ya tienen. No tiene mucho sentido o yo al menos no se lo veo. Cuidar y asegurar a los clientes que tienes es asegurarte el futuro, ¿no?

Quizás sea una estrategia empresarial inteligente que responda a algún motivo. Está claro que si todas las operadoras lo hacen será por algo. Pero los usuarios nos sentimos maltratados y con motivo. ¿Y qué clase de estrategia comercial funciona tratando mal al cliente? No lo sé. Al final, lo que nos obligan hacer es ir peregrinando de compañía en compañía buscando las mejores ofertas. Y no es de extrañar que cuando se hable del tema en un círculo de amigos alguien diga el ya clásico: "son todas iguales". Yo soy de los de no moverme por vaguería o vete tu a saber el motivo, pero gracias a Vodafone la cosa me ha quedado clara. Me tendré que buscar alguna opción mejor.

No sé que situación vivirán los lectores que viven en otros países. Por ejemplo, en los países de Hispanoamérica hay otras operadoras que ofrecen el iPhone 4: Telcel, Claro, Comcel, Porta, MiPhone y también Vodafone. En los comentarios nos podéis comentar vuestras experiencias sobre el tema.