Ayer se reveló la última película de Kodachrome. En junio del año pasado Kodak anunció que dejaba de comerciar el icónico producto. No obstante todavía se podía revelar los carretes en el único laboratorio que se ha mantenido , el Dwayne's Photo en Parsons, Kansas (Estados Unidos). Este ha sido el último de los 25 laboratorios que hubo en los mejores momentos. La última diapositiva revelada será una foto donde aparecen todos los empleados frente a la fábrica con camisetas conmemorativas. Una fotografía histórica.

Precisamente en 2010 se han cumplido los 75 años de este producto estrella de Kodak. Fue el invento de dos músicos, uno violinista y otro pianista, Leopoldo Mannes y Leopoldo Godowsky. Por su apellidos los llamaban "Man y God" (hombre y Dios). Todo empezó cuando vieron en el cine Our Navy y no les gustó su deficiente color. Desde ese momento, corría 1917, decidieron investigar para dar una solución a este problema. La solución se comercializó en 1935 bajo el nombre de Kodakchrome.

Fue la primera película en color que tuvo éxito comercial, en esos años se estaba saliendo del crack del 29. Desde entonces ha sido famosa por su calidad gracias a un grano muy suave, la capacidad de captar la luz de forma extraordinaria, la riqueza de color y la resistencia. Esta película de diapositivas se vendía incluyendo el precio de revelado excepto en Estados Unidos desde 1954 por una sentencia judicial que declaraba este procedimiento ilegal. En Europa también lo acabó siendo porque no entraba en el marco legal pagar un servicio que podías no usar si se te estropeaba el carrete. El último laboratorio en Europa, también fue el primero, estuvo en Lausana (Suiza). El proceso de revelado es mucho más complejo que el de otras diapositivas, en el se requieren 14 baños, superando con creces los 6 de otros productos y marcas.

Kodachrome es considerado por muchos un ícono moderno. En Estados Unidos tenemos varias muestras de su extraordinaria popularidad. En 1973 Paul Simon grabó una canción titulada Kodachrome que fue un gran éxito en su época y hoy sigue siendo uno de sus clásicos más recordados. En ella canta las bondades de la película, con un estribillo que dice: "Mama don't take my Kodachrome away" (Mama no me quites mi Kodachrome).

Otra anécdota para hacernos una idea de su popularidad es que un parque natural en Estados Unidos lleva su nombre. Fue en 1948 cuando el National Geographic llevó a un equipo a este parque. Hicieron fotos de aquel paraje natural bellísimo, ideal para una película que recrea tan bien los colores. Lo publicaron en el número de septiembre de 1949 y fue todo un éxito. Esto sirvió para que el gobierno norteamericno tomará cartas en el asunto y hoy día es el Kodachrome Basin State Park.

Esta historia del final de la película empezó el año pasada, cuando Kodak anunció que no comercializaba más Kodachrome. A modo de homenaje se dio como el último rollo al fotógrafo Steve McCurry, famoso por el retrato de la niña afgana que está hecho obviamente con Kodachrome. Las 36 fotografías que tomó con este último carrete son para el George Eastman House International Museum of Photography and Film. En el blog personal del fotógrafo podéis ver estas fotos. La mayoría son retratos (entre ellos uno de Robert DeNiro) pero la última imagen la hizo en el cementerio de Parsons, el lugar donde está el último laboratorio de revelado. Decidió ir él en persona para entregar en mano este valioso carrete.

Eso sí, tengo que matizar que esta historia no significa el fin de la fotografía analógica. Todavía hay marcas y productos que se usan, aunque cada vez va siendo más minoritario. Y es evidente que la llegada de la fotografía digital ha hecho desaparecer algunos productos y rutinas del mundo de la fotografía. Nada que objetar, la tecnología avanza y nosotros con ella. Aunque no usé mucho fotografía analógica sí recuerdo cuando iba a revelar las fotos. Cómo había que ir a la tienda, dejar el carrete metido en unas pequeños sobres de papel amarillos y en unos días volvías y ya estaban todas las fotos reveladas y con sus respectivos negativos. Está claro que ahora llegar a casa e importar las fotos desde la tarjeta al ordenador es mucho más cómodo, rápido y con muchísimas ventajas como poder compartirla al instante con quien quieras. Pero eso no quita que recuerde aquello con cierta nostalgia.

Por cierto, hay varios grupos en Flickr que han aprovechado este año para despedirse de Kodachrome. Es una buena forma para ver de qué era capaz esta película. ¿Vosotros habéis usado Kodachrome? ¿Todavía hacéis fotografías analógicas? No sé porqué pero me están entrando unas ganas locas de recuperar del fondo del armario mi antigua cámara analógica.

Fotografía: Dave Toussaint