Llegó el día que se venía esperando desde hacía semanas: la gente de Wikileaks ha liberado en las últimas horas los más de 250.000 documentos secretos que había prometido --o dicho de otro modo, se acaba de producir la mayor filtración de este tipo de la historia--. En esta ocasión la filtración destapa secretos comprometedores --unos más que otros-- relacionados con la política exterior de los EE.UU y pone contra las cuerdas al propio gobierno estadounidense así como a grandes dirigentes políticos de todo el mundo.

Concretamente en los más de 250.000 escritos se recogen comentarios e informes de funcionarios del gobierno norteamericano que desvelan desde la opinión de EE.UU sobre Vladimir Putin, hasta sus miedos sobre la creciente inestabilidad de Pakistán, pasando por devastadoras críticas a las operaciones militares del Reino Unido en Afganistán o denuncias concretas de corrupción (estos solamente son algunos ejemplos, en los documentos hay muchas más declaraciones de funcionarios realmente comprometedoras).

Como os podéis imaginar el revuelo que se ha montado es tremendo y aunque los medios y gobiernos todavía no han analizado en profundidad los documentos ya se están produciendo reacciones. Por ejemplo según la cuenta de Twitter de Wikileaks el gobierno de los Estados Unidos está contactando con las embajadas de varios países y el Reino Unido ha pedido a los medios del suyo que les informen sobre las próximas historias que van a publicar relacionadas con las filtraciones que nos ocupan.

Además esta vez la filtración está dando mucho de que hablar no solamente por la información en sí misma sino también debido a que misteriosamente en el momento que Wikileaks se preparaba para soltar los documentos alguien lanzó un ataque DDoS contra ellos (justo cuando escribo estas líneas wikileaks.org sigue fuera de línea). Desgraciadamente para muchos el ataque no ha servido de nada ya que por un lado Wikileaks había mando los documentos a los principales diarios impresos del planeta (El País, The Guardian, Le Monde o el New York Times están en la lista), y por el otro hay un torrent circulando por la Internet con todos ellos. Editado: al parecer ninguno de los torrents que circulando por Internet tienen relación con esta última filtración.

Y poco más puedo añadir de momento. Ahora toca leer la información filtrada con calma y esperar más consecuencias y reacciones, que sin ninguna duda las habrá. Seguiremos informando.