El modelo [**P2P**](/tag/p2p) fue durante mucho tiempo la panacea para la adquisición y distribución de archivos en la red. Cuando surgió **Napster** todos experimentamos la búsqueda y descarga de MP3 como un proceso placentero nada más por sencillo y veloz. Ya no teníamos que usar metodologías de Sherlock Holmes con buscadores como **Altavista** para hallar sitios de descarga directa de música que, para colmo, eran poco confiables--. Napster nos entregó la interfaz definitiva de búsqueda y descarga.

Como bien sabemos, **Napster murió** --por cierto, un saludo a [Lars Ulrich](http://en.wikipedia.org/wiki/Lars_Ulrich#Napster_controversy)--. Claro que luego llegaron Audiogalaxy, Kazaa y demás. Los sistemas P2P de primera y segunda generación nos brindaron años de constante alegría --y también molestias, por la distribución colaborativa de virus--. Sitios como **Limewire** son ([¿eran?](http://alt1040.com/2010/11/limewire-vuelve-a-la-vida-como-limewire-pirate-edition)) un vestigio de aquellos viejos modelos.

Por suerte, la evolución del protocolo BitTorrent y su creciente número de clientes dieron vida a una generación P2P aún más descentralizada --incensurable, incontrolable, orgánica--, para la distribución de archivos. Es así que un buen día, casi sin planearlo, **The Pirate Bay** se convirtió en el puerto de millones de usuarios cargados de tesoros digitales: los benditos _torrents_. --Mención aparte merecen los valores culturales, ideológicos y quizá revolucionarios del movimiento surgido en algún lugar de la helada Suecia.-- **BitTorrent conquistó internet** y lo hizo para quedarse, le pese a quien le pese.

Por otra parte, a la par de la explosión del modelo P2P, vimos aceleradas mejoras en los dispositivos de almacenamiento y las tecnologías de comunicación. Estos dieron pie a anchos de banda sin precedentes para miriadas de internautas ávidos de información. El Dial-up fue reemplazado por conexiones DSL aún más veloces --bueno, eso depende del país y el ISP...--. Y los megabytes se volvieron tan asequibles, **tan baratos, como un boleto para el cine y una hambuguesa**, por decir algo.

Surgieron servicios de _one-click hosting_ como **Rapidshare, Megaupload y MediaFire**. Los usuarios hartos de esperar días, quizá semanas, la llegada del _seed_ de BitTorrent que completase su descarga de 4.7 GB, voltearon la mirada a ese nuevo modelo: **subir y compartir en la nube** con la sola complicación de un CAPTCHA.

Un modelo centralizado no podría soportar la carga de millones de peticiones por un archivo, pero **¿qué tal una nube?** ¿qué tal un sistema distribuido de almacenamiento escondido para el usuario, controlado de forma central, sí, pero más rápido, confiable, expedito? Esta es la razón por la que los _one-click hosting_ son los preferidos de los fansubs de Anime, por ejemplo.

Como les decía, para algunos puede resultar incómodo, lento y poco variado en los contenidos que ofrecen ciertas redes P2P. Pero consideremos que una de las principales bondades del modelo P2P es la **alta disponibilidad** de contenidos. Si un _peer_ falla, es muy probable que otro le sustituya. Además, la carga de tráfico en **la red se distribuye** entre los usuarios, en vez de concentrarla en ciertos áreas específicas. Esto puede ser un problema con los _one-click hosting_, salvo que exista una cuenta _premium_ de por medio.

Estoy convencido de que P2P y descarga directa son modelos necesarios por igual. O mejor dicho, **indispensables y complementarios**. Las prestaciones de Internet no serían las que hoy le conocemos si no fuese por la distribución de contenidos --tampoco imagino el éxito del iPod sin la libre distribución de MP3--. Al final del día, estimados lectores, considerando ventajas y desventajas, razones prácticas e ideológicas, ¿qué prefieren? **¿P2P o descarga directa?**