Por motivos que no vienen al caso hoy he pasado casi todo el día fuera de casa, liadísimo y casi completamente offline como se suele decir. El caso es que gracias a una mirada furtiva a mi timeline de Twitter y a todos los rumores que hemos tenido que aguantar hasta hoy, sabía que Facebook finalmente había presentado su nuevo sistema de mensajería, en otras palabras, su nuevo correo, uno que supuestamente se decía que iba a hacer temblar a Gmail. Nervios, detrás del simple titular de la noticia noticia puede haber algo muy gordo. Pero yo estoy fuera de casa. Y no sé lo qué es. Llego por fin, hogar dulce hogar, voy derecho al ordenador, abro Chrome, leo el post de ALT1040, leo el post de Bitelia, leo otros cuatro o cinco blogs más.

Meh.

¿Esto es todo? ¿De verdad? Pues vaya, tanto para nada. Emocionarse por un nuevo sistema de correo puede ser muy geek o muy triste (vale, quizá más lo segundo) pero después de que Google Wave estirase la pata he estado intentando buscar, sin éxito, algún atisbo de novedades, de aire fresco, de reinspiración en el campo del email ¿Por qué? Porque el email, tal y como lo conocemos hoy en día al menos es lento, es ineficiente según para qué y se usa para más cosa de las que se debería, está sobreexplotado, simple y llanamente. Voy con eso más tarde, pero lo que quería decir es que si de repente Mark Zuckerberg va y presenta un nuevo sistema de mensajería es normal emocionarse, aunque sólo sea un poquito.

Pero yo no soy Zuckerberg y probablemente si fuese tan brillante como él estaría escribiendo esto desde un yate en las Bahamas (o 'if you guys were the inventors of Facebook, you'd have invented Facebook', como dicen en The Social Network), así que supongo que él habrá visto que yo no alcanzo a entender. Ya desde el título me estoy refiriendo al nuevo sistema como si fuese un cliente de correo más, aunque en la presentación han querido dejar claro varias veces que es algo completamente distinto. Algo distinto, pero a la vez parecido, una vez más, las comparaciones con Google Wave resultan prácticamente inevitables, esperemos que no siga el mismo camino.

Así que en lo personal el nuevo sistema no ha satisfecho completamente mis expectativas, pero tampoco me ha decepcionado completamente. Digamos que lo veo muy interesante desde el punto de vista del usuario medio/bajo. Mis compañeros de clase, muchos de los cuales se ajustarían a ese perfil, hace años, he dicho años, que no usan el mail, lo ven aburrido, prefieren los mensajes privados de Tuenti o el chat integrado, por eso para ese sector lo veo muy interesante, en el fondo es lo mismo pero con vitaminas y desbrozando del concepto todo lo superfluo (por ejemplo, se elimina el campo 'Asunto', tan propio del email).

¿Tendrá éxito? Para mí es la pregunta clave, si todo este nuevo tinglado pasará alguna del círculo de los geeks de siempre y llegará a las grandes masas. A priori con los 500 millones de usuarios de Facebook cualquiera diría que no, y yo no es que opine que vaya a ser un fracaso, pero para el común de los mortales (para esos que usan los mensajes de tuenti) simplemente supondrá un cambio en algo que ya usan y que ya existe, los mensajes de toda la vida ¿Realmente necesitan algo más?