Los días de ayer y hoy se está llevando a cabo en la Ciudad de Buenos Aires el Dev Fest 2010, evento en el que Google difunde algunas de sus tecnologías más importantes: el día de ayer fue el turno de Android, hoy de la web en algunos aspectos distintos: App Engine, HTML5, cloud computing... Como parte del evento, algunos bloggers fuimos invitados previamente a un almuerzo con algunos de los ingenieros de Google que vinieron al país como parte del festival.

La primera conclusión que le puede quedar a cualquier ser humano luego de pasar 5' en compañía de desarrolladores de Google es que la web está más viva que nunca. ¿Recuerdan un artículo de Wired? En palabras de Erik Tholomé, director de Gestión de Productos en la empresa del buscador: "la web no está muerta, no sólo está viva sino que es la plataforma del futuro". En Google tienen muy en claro que si haces una aplicación web podrá ser ejecutada desde un dispositivo Android, un iPhone o una Blackberry, así como también desde un ordenador de escritorio o una netbook con... Chrome OS. Es una apuesta segura y además una apuesta abierta.

Con respecto al sistema operativo en la nube que muchos creen que competirá con Android, la respuesta de Tholomé fue que prefieren arriesgarse y probar los dos sistemas operativos, a ver qué sucede: ambos son abiertos y si alguno llegara a fracasar, la comunidad se beneficiará y reutilizará gran parte del código. Puesto así de simple parece una apuesta enorme de un gigante que puede darse ciertos lujos, aunque tal aseveración se debe encontrar respaldada por unos cuantos estudios de mercadeo.

Y ocurra lo que ocurra con el sistema operativo basado en el navegador insignia de Google, la idea no deja de ser interesantísima: "creemos que ha llegado la hora de cambiar el modo en que vemos los sistemas operativos y no hay razón para seguir incorporando tecnologías obsoletas". En momentos en que Mac OS X incorpora elementos de iOS, el cambio de paradigma es bastante claro.

La otra conclusión tecnológica más importante a la que puede llegar un mortal después de estar escuchando todo el día a gente como Tim Bray, quien dio varias conferencias en el Android Developer Lab (parte del Dev Fest este año) es que Google tiene una respuesta muy clara y coherente a la mentada fragmentación. Al ser Android una plataforma abierta, se da la posibilidad de que sea implementado de distintas maneras, en dispositivos de menor calidad. Todos lo sabemos, un horror a la hora de escribir reviews de los equipos, pero esto permite dispositivos más baratos. Y eso nunca puede ser malo, cuando no es tan complicado escribir una aplicación que tome en cuenta las distintas posibilidades. Pero además (e igual de importante), se le está cediendo el control al usuario y el desarrollador. Control sobre qué dispositivo elegir, sobre cómo explotarlo a fondo. Y en palabras de Tim Bray:

Eso no es fragmentación, eso es poder.

Foto: guspatagonico