Los juegos móviles reportarán $10 mil millones en 2014, así encabezábamos un post justo hace un mes. Hoy, un nuevo estudio llevado a cabo por Juniper Research amplía previsión a un año sumando mil millones a la cifra. 11 mil millones de dólares en 2015, el doble que lo ingresado por este sector en 2009, es la nueva cifra a considerar. Números que vienen a confirmar lo ya más que evidente: es un buen momento para desarrollar esta clase de títulos.

Tan apabullantes datos no son, sin embargo, lo más relevante de un estudio que concluye en dos años el plazo por el que la monetización de juegos para móviles será cuestión casi exclusiva de microtransacciones, decayendo el modelo actual de pago por descarga que lidera Apple con su App Store.

Esta tendencia, que abriese la actual generación de consolas de sobremesa mediante el provechoso negocio de los contenidos descargables, ha alcanzado su más fructífero nicho en la movilidad y sus nimios pagos que, en conjunto, consiguen arrojar ingresos de auténtico infarto. En efecto, no es lo mismo adquirir un pack de fases multijugador para el shooter de turno por unos $9€ de media, que comprar items por unos cuantos céntimos/avos para un simulador social "gratuito".

Las voces críticas contra el negocio del DLC se dejan oir cada vez más, denunciando la premeditación de unas editoras que buscan rentabilizar al máximo sus desarrollos capando productos finales, a los que añadir a posteriori rentables piezas sueltas. La culpa, en cualquier caso, es de los usuarios, que seguimos sosteniendo este joven e imparable modelo de negocio. Ya os decimos, tanto es así que las microtransacciones van a ser la principal vía de financiación en juegos para móviles de aquí a cuatro años.

Me parece cuanto menos curioso que la fiebre por esta clase de contenidos lleve a alguien a desechar beneficios económicos directos que, aunque mínimos, suelen asociarse a las tarjetas de crédito. El típico 2% de descuento en todas sus compras va a ser reemplazado por equivalencias monetarias virtuales que usar en títulos como el célebre FarmVille de Zynga.

Un acuerdo entre la desarrolladora y American Express va a permitir a todos los clientes de la tarjeta canjear sus puntos acumulados por items del popular juego o bien créditos que invertir en éste como se quiera. La equivalencia es de un punto por cada dólar gastado y entre los "obsequios" a elegir destacan auténticas aberraciones de la naturaleza como una vaca de color morado e incluso estufas y cafeteras marca AmEX.

Claro, la "gracia" del asunto es que estos objetos son exclusivos, por lo que si queréis un bovino púrpura en vuestra granja no tenéis más remedio que agenciaros una American Express. ¿Lo peor de todo? Que seguramente más de uno aceptará encantado la oferta. Yo, mientras tanto, seguiré prefiriendo noches de hotel y descuentos. Y es que puestos a adquirir DLC, que al menos aporte algo a la experiencia. Pero sí, cada cual puede hacer con su dinero lo que le plazca...

Vía: TechCrunch
Fotografía: Linda Cronin