Las calles de varias ciudades neozelandesas han sito tomadas por hordas de hobbits, elfos y muchos otros. Bueno, en realidad unas 2 a 3 mil personas vestidas como tales. Personas bastante enojadas por la amenaza de los estudios de mover a otro país la producción de la película The Hobbit, originalmente planeada en Nueva Zelanda. "No hay Tierra Media sin Nueva Zelanda", dice el "tráiler" que convocaba a las protestas:

Después de tantas trabas, de tanto ir y venir sobre quién la iría a dirigir, finalmente Peter Jackson accedió a hacerlo él y hace apenas una semana se dio al fin luz verde al proyecto, y hasta la confirmación de que Martin Freeman finalmente sería Bilbo Bolsón Hoy llegaban al país representantes de Warner Bros para reunirse mañana con el Primer Ministro John Key. El problema es que hace rato hay unas disputas sindicales que siguen trabando todo, y que fueron la razón por la que el estudio empezó a considerar mover la producción a otro lado. Pero claro, la gente no quiere que se lleven la producción, si bien se siente "dueños" de la Tierra Media, el punto es que tamaña producción de una película en dos partes significa muchísimos puestos de trabajo para la población, además de que según los economistas, quedarse sin el Hobbit podría causarle al país la pérdida de 1,5 mil millones de dólares.

La pelea sindical al parecer ya se ha calmado, ante la amenaza de retirar la producción seguramente han preferido ceder sus demandas exageradas ante la posibilidad de directamente dejar sin trabajo a toda la gente que se emplearía para The Hobbit. Aunque según declaró Key, todavía la decisión está 50-50: "*Me gustaría decirles que ya es un trato hecho, pero falta un trecho para cerrar un acuerdo. Hay varias cuestiones que necesitaríamos resolver".

Por su parte Peter Jackson, quiere que las pelis se hagan en su país, como antes lo hizo con The Lord of The Rings (lo que fue tremendamente positivo para la industria cinematográfica del país) y agradeció el apoyo de la gente a través de una carta diciendo: "Aquí es donde nació la Tierra Media y es aquí donde se va a quedar". Aunque los puristas de J. R. R. Tolkien me van a decir que en realidad la Tierra Media nació en los paisajes de Inglaterra que inspiraron al autor, es cierto que las imágenes de la impactante riqueza natural de Nueva Zelanda como Jackson la utilizó en sus películas se ve muy a como, al menos yo, me imaginé los escenarios por los que caminaban (y caminaban y caminaban) los hobbits en las páginas de los libros.

La producción está prevista para iniciar a principios de 2011, lo más probable es que arreglen sus problemas y lleguen a un acuerdo para hacerlas en tierras de Jackson, porque al estudio tampoco le resultaría muy barato mudarse para otro lado. ¡La cantidad de tires y aflojes que está viendo este proyecto ya es como para escribir una novela épica aparte! Esta protesta podría ser un equivalente a la batalla de Helm's Deep, aunque en la realidad es una simple disputa de sindicatos queriendo una mejor tajada y estudios tratando de cuidar sus bolsillos.