La Agencia Española de Protección de Datos ha sancionado al operador ONO con una multa de 60.000 € por haber vulnerado el principio de seguridad de datos y la su obligación de secreto garantizado con dos de sus clientes. Todo parece comenzar con un error de sistemas que hace que dos usuarios compartan la misma dirección de correo, algo bastante preocupante ya de por sí.

Una de estos usuarios comenzó a recibir correos electrónicos dirigidos a otra persona y un tiempo después se puso en contacto con el servicio de atención al cliente para cambiar la contraseña de la cuenta de correo. El usuario se identificó con su DNI y la persona que le atendió gestiono el cambio, a pesar de que la cuenta de correo estaba bajo un contrato el cual no estaba a nombre de la persona que estaba solicitando el cambio de la contraseña.

Posteriormente y para añadir más errores al asunto desde la operadora lo que hicieron fue cambiar la cuenta de correo de titularidad, pasando de ser titular el anterior cliente al que cambio la contraseña y se identificó con un DNI diferente al del titular de la cuenta de correo electrónico en ese momento.

¿Cómo dos personas pueden llegar a compartir dirección de correo electrónico?, técnicamente es una pregunta bastante complicada de responder sin conocer los sistemas que utiliza la operadora en sus servidores de correo electrónico. Haciendo un poco de historia ONO hoy en día es una operadora bastante importante dentro de España, pero hace un tiempo tan sólo operaba en determinadas comunidades. En el panorama del cable español se produjeron diferentes compras de operadoras haciendo que hubiese dos grandes operadoras de cable en España, Auna y ONO. Posteriormente la segunda compró la primera y se convirtió en la operadora de cable más importante de España, aunque todavía operan algunas más en determinadas ciudades.

A raíz de estas adquisiciones se dio el hecho de que dos usuarios con el mismo apellido llegaron a tener la misma dirección del correo, lo cual es el primer error de esta cadena de errores. Los errores posteriores se dan en el servicio de atención al cliente de ONO, donde primero acceden a realizar gestiones de una cuenta de correo de la que no se es titular y posteriormente haciendo el cambio de titularidad de esta.

Por todo esto la Agencia de Protección de Datos decidió aplicar la multa de 60.000 € después de que uno de los usuarios denunciase a la compañía. Cantidad que por otro lado, me puede llegar a parecer algo baja cuando se habla de la protección de datos de dos usuarios que se han visto claramente afectados. El tema de las cuentas de correo gratuitas que ofrecen las compañías es bastante peliagudo y a menudo dan muchos problemas en los servicios de atención al cliente, donde ante cualquier fallo de sistemas lo más habitual puede llegar a ser la eliminación de la cuenta y la nueva creación para restablecer su funcionamiento, pero que se produzca lo que ha sido en este caso es bastante inaudito.