Recién han salido a la luz algunas fotografías de la cinta de Captain America. Ya saben que a los estudios les gusta tenernos en ascuas, así que sólo han publicado unas cuantas capturas. En general, no es nada del otro mundo. Sin embargo, me ha llamado la atención la imagen que ilustra esta entrada: Hugo Weaving como Red Skull. A mi me ha bastado esta foto para convencerme de que debo ver esta película. No es sólo que la caracterización sea impecable -- aunque aún falta verle la máscara puesta -- sino que la pura presencia del actor es suficiente garantía para atraerme a la sala del cine.

El tamaño de un superhéroe está en proporción al de su supervillano. El ejemplo por antonomasia es The Dark Knight con la soberbia actuación de Heath Ledger como Joker y de Aaron Eckhart como Two Face. Aunque Christian Bale hace un papel respetable como Batman, hay que admitir que los antagonistas se llevan la cinta. ¿Más ejemplos? Tenemos a Willem Dafoe (Green Goblin) y Alfred Molina (Dr. Octopus) en la saga de Spiderman; a Ian McKellen (Magneto) en las cintas de X-Men; o a un Eli Tim Roth (Abomination) que logra rescatar por los pelos el reboot de Hulk. Incluso aquellos que apelan más a lo cómico (Sam Rockwell en Iron Man 2) valen para enriquecer una cinta.

Bajo este argumento, muchos fracasos son entendibles. Las dos entregas de los Fantastic Four, por ejemplo, han carecido de un contrapeso de calidad (claro, tampoco es que el cuarteto haya puesto mucho de su parte). Ahí está Julian McMahon como un Dr. Doom descafeinado -- ¡o peor, Galactus reducido a una nube voraz! Otro caso lamentable es el de Topher Grace como una caricatura de Venom. Si bien la selección de Thomas Haden Church como Sandman es muy buena, la decepción del simbionte escuálido dinamitó la película. Y los ejemplos me sobran: Colin Farrel como Bullseye (Daredevil), Wes Bentley como Blackheart (Ghost Rider), entre muchos otros para el olvido.

Aunque un gran supervillano no necesariamente garantiza salvar a una mala película -- si no, pregúntenle a Kevin Spacey (Lex Luthor) con Superman Returns -- sí hace buena parte del trabajo. Un buen antagonista es capaz de sacar lo mejor del protagonista, o en su defecto, hacer que los fanáticos nos decantemos por los malos. Así que si tienen dudas sobre Captain America por la participación de Chris Evans, no se preocupen: allí estará Hugo Weaving del otro lado. Y es que si el hombre detrás de la máscara de V será un supervillano nazi despiadado, tengan por seguro que estaré en la séptima fila.