Nunca jamás (o a lo mejor algún día, esperad a que inventen el teletransporte) podrá compararse el hecho de estar 'físicamente' en un sitio, sentirlo, verlo, olerlo, disfrutarlo con la experiencia que se pueda tener a través de la pantalla de un ordenador, pero para los geeks con el presupuesto más apretado, hacer turismo con Street View puede ser una experiencia realmente interesante.

Es al menos lo que pensaba ayer cuando leí el post de Victoria sobre la llegada de Google Street View a la Antártida, a eso hay que sumarle otros sitios igual de espectaculares a los que sólo ha sido posible acercarse con unas bicicletas de tres ruedas especiales adaptadas en lugar de con el clásico coche de Google con una cámara arriba.

Así, si nos apetece, siempre podemos darnos un paseíto por las ruinas de Stonehenge como aparece al principio del post, o quizá a través de las ruinas de Pompeya, por supuesto de las recién inaguradas (en Street View) Islas Faeroes, la preciosa ciudad de Toledo en España (¡allí he vivido yo!), Times Square en la Quinta Avenida de Nueva York, la famosa pirámide del Museo del Louvre en París, el Big Ben o ver el precioso Cristo de Corcovado en Rio de Janeiro, simplemente es dejar volar la imaginación e ir recorriendo el globo. Y mientras lo recorremos hay que prometerse, por lo bajito, que algún día visitaremos de verdad esos sitios tan maravilloso, hasta entonces, siempre nos quedará Google.