Las protestas contra Google Street View en países como Alemania, España y Portugal han desencadenado un cambio dentro de la Dirección de Privacidad de Google. A partir de hoy, Alma Whitten será la encargada de ese departamento, con la tarea de mejorar los controles de privacidad dentro de todos los productos y prácticas internas de la empresa. Otra de sus resposabilidades será capacitar a los trabajadores de Google en cuestiones legales sobre manejo de información sensible, así como vigilar que las nuevas disposiciones se acaten dentro de la compañía.

La recolección de datos en las redes Wi-Fi abiertas ha sido un dolor de cabeza para el gigante informático. Aunque ha repetido hasta el cansancio que se trató de un error, pocos le creen esta versión a Google. Después de todo, no es la primera vez que se equivocan en cuestiones de privacidad. La empresa también tuvo que desembolar unos 8.5 millones de dólares para pagar las demandas recibidas por la falta de control en la red de contactos de Buzz.

Por estas razones, los trabajadores de Google deberán tomar diferentes programas de capacitación sobre seguridad informática y privacidad. Además, la empresa cambiará sus sistema de revisiones, de modo que cada líder de proyecto deberá mantener un documento de diseño de privacidad por cada iniciativa en la que trabaje. Este control deberá incluir la forma en que los datos de los usuarios son manejados, y será evaluado por un equipo independiente de auditores.

Alan Eustace, vicepresidente del área de Ingeniería e Investigación, aclaró que los datos recolectados por error de las redes inalámbricas no han sido analizados (¿en serio?) y que no están seguros de la información que contienen los discos. Sin embargo, las unidades de almacenamiento sí ha sido inspeccionadas por reguladores externos:

Las inspecciones han dejado claro que la mayoría de estos datos son fragmentarios, aunque en algunos casos se capturaron correos electrónicos completos, URLs y contraseñas. Queremos borrar esos datos lo antes posible. y quiero disculparme de nuevo por el hecho de que los recolectamos en primer lugar. Estamos mortificados por lo que ocurrió, pero confiamos en que estos cambios en nuestros procesos y estructuras mejoren significativamente nuestra privacidad interna y prácticas de seguridad para beneficio de nuestros usuarios.

Al final, los problemas de privacidad le han salido costosos en términos de imagen a Google -- no tanto como a Facebook, pero tampoco se han ido limpios. La designación de Whitten y los arreglos internos hablan de una sacudida por parte de la opinión pública. ¿Es sólo un cambio de discurso o de fondo? Me apunto más a la primera, una forma de mantener a la gente más tranquila -- porque, en la práctica, la recolección de datos se sigue realizando. Y es que del don't be evil al Gran Hermano, hay pocos pasos de distancia.