La semana pasada se llevó a cabo en la ciudad de Montevideo el vigésimo encuentro GeneXus, realizado por la compañía ARTech en homenaje a su producto estrella. Y todo el caso me pareció una gran anomalía. Confieso que no conocía ni a la empresa ni al producto, un generador de código que, en base a un lenguaje declarativo de alto nivel, da como resultado código en distintos lenguajes como pueden ser Java, C# o Ruby, orientado completamente a aplicaciones críticas para la web y empresas. La compañía tiene 20 años en la industria, es bastante importante en Uruguay y tiene presencia en más de 30 países (incluído Japón) y aproximadamente 75.000 clientes en todo el mundo. Pero basta, no es el objetivo de la entrada enumerar ni los beneficios ni los problemas de un producto, sino a lo que me llamó la atención, lo que denominé "la anomalía": la impresionante comunidad que se ha generado en torno a él.

Siendo un evento enfocado principalmente a aplicaciones empresariales (entre los participantes el traje y corbata eran moneda común y los freelancers eran distinguidos a kilómetros), participaron de él más de 3.500 personas. No sé cuán al tanto estarán de eventos de software, pero para Latinoamérica es un número verdaderamente impresionantre. Si se le pregunta a los responsables de las relaciones con los clientes sobre este hecho, dicen que es consecuencia directa de la relación inicial que se mantuvo con ellos, pues por ejemplo el primer encuentro se llevó a cabo justamente para solucionar problemas y afianzar la relación, lejos de las decenas de charlas que pude ver la semana pasada sobre temas tan variados como la nube, bases de datos, estándares abiertos, internet y aún la Singularidad Tecnológica.

La compañía mantiene foros desde principios de la década pasada, pero ellos no ejercen la moderación. Ha sido la comunidad quien se autoorganizó alrededor de un producto que logra superar la barrera que separa lo corporativo de lo social. ¿Por qué? Dejando de lado muchos otros factores, uno de los motivos por los cuales apenas existe hoy en día una comunidad de Java es por el énfasis que se ha puesto en lo empresarial. En el momento en que una tecnología se vuelca demasiado a lo corporativo, muchos de sus usuarios se alejan. Sigue habiendo comunidades, pero no del mismo modo, sin entusiasmo y sólo si se trata de una tecnología con el apoyo de algunos de los gigantes como puedan ser Oracle o Microsoft. Pero de nuevo, podrá ser una comunidad en la que se planteen problemas, pero no en la que se promueva el encuentro mensual de los usuarios, que se juntan físicamente y desarrollan aplicaciones en conjunto.

Armin Bachmann, responsable de soporte, el nexo de ARTech con la comunidad, me explicó la mayoría de los puntos que mencioné: la confianza mutua, la responsabilidad ante los clientes, la presencia on line y un largo etcétera que incluye una propuesta de StackExchange. Porque la verdad es que me sorprendió el bullicio, el enorme entusiasmo y la actitud positiva que se veía por parte de todos los asistentes. Mientras tanto, pude observar cómo el mundo corporativo está entendiendo que el futuro se puede resumir en tres palabras clave: nube, HTML5 y smartphones. Y si la comunidad se mantiene tan unida en torno a las aplicaciones actuales, la migraciones de GeneXus al mundo de las plataformas móviles seguramente no hará más que aumentarlo.

👇 Más en Hipertextual