El tema del pirateo de software es moralmente complicado. Es muy normal no pagar por Photoshop cuando no haces un uso profesional. No digo que esté bien —hay alternativas mucho más económicas y que para un uso no profesional están pero que muy requetebién— pero sí digo que es habitual. Da un poco más de rabia cuando la gente piratea aplicaciones de diez dólares. Bueno, no sé: quizá si vives en Zimbabwe y con diez dólares estadounidenses come tu familia una semana tenga justificación moral, pero entonces explícame cómo te has comprado el ordenador. Pero divago.

La cuestión es que los desarrolladores indies están, en general, más que mentalizados de que les van a piratear. Eso no quiere decir que lo vayan a poner fácil, así que existe un mercado negro de cracks y keygens para aplicaciones indies semejante en cierto modo al de las aplicaciones de verdad. Pero al mismo tiempo muy distinto, como nos demuestra la historia de Dmitry Chestnykh de Coding Robots.

Resulta que un día, oteando por The Pirate Bay —por curiosidad, eh, que seguro que no se iba a bajar nada— se encontró ni más ni menos que un crack para su aplicación Mémoires. Ni corto ni perezoso se dispuso a bajárselo —lo entiendo, yo también lo haría— y se quedo espeluznado con lo que se encontró. Su respuesta no se hizo esperar.

Ha llegado a mi conocimiento que el torrent ubicado en [URL] es ridículo.
No solo requiere instalar un plugin de APE [N. del T.: APE (Application Enhancer) es un framework de extensión de aplicaciones muy popular en Mac] y generar keyfiles con nosequé herramienta terrorífica, sino que contiene un [palabra malsonante] programa de WINDOWS para verificar la validez de este release. La sección HOWTO de la descripción es sencillamente incomprensible, y no puede entenderla nadie que no sea el que la escribió.
Claramente el "cracker" Minamoto ha hecho un trabajo perezoso, y no sabe crackear software. Es un [palabra malsonante] INTERRUPTOR SIMPLE BOOLEANO lo que valida la licencia, y no necesita ningun truco con Application Enhancer ni con nada.
Exijo que no eliminéis este torrent, para que la gente pueda reírse de Minamoto y sus capacidades. No obstante, también exijo que se haga un crack mejor, para que no arruine la experiencia de usuario de mi hermoso programa.

Este mensaje de Chestnykh es genial a tantos niveles que no sé por donde empezar. Primero de todo, demuestra ser capaz de tomarse con filosofía el hecho de que pirateen una aplicación que no es tan cara para empezar. Pero es que además su orgullo como creador queda por encima de asuntos materiales, y lo que más le molesta del crack es que arruine la experiencia de usuario de su programa. Brillante.

Lo cierto es que además de provocarnos una sonrisa, esta historia nos recuerda uno de los principales riesgos a la hora de crackear software, y es precisamente que el autor del crack no es necesariamente de confianza. Siempre hay que pensárselo dos veces antes de aplicar un parche o correr un script que no sabemos lo que hace. No ya sólo por que haya crackers maliciosos —que los habrá— sino porque el mayor riesgo, el más frecuente, son los crackers incompetentes. A los hechos me remito.