Científicos han logrado transplantar células de cono de la retina (sensibles a la luz) a ratones ciegos, en lo que representa un importante avance en la lucha contra la ceguera. Todo tipo de ceguera es resultado de la "pérdida de conos", explica Jane Sowden, de la University College de Londres (quien participó de los experimentos). De todos modos, tengo que confesar que los estudios no me han gustado del todo. Lo que han hecho ha sido extraer las células sensibles a la luz de los ojos de ratones recién nacidos o todavía sin nacer.

Luego, inyectaron 200.000 de estas células en cada ojo de ratones enceguecidos genéticamente (imitando la amaurosis congénita de Leber). Como resultado del experimento, en sólamente veintiún días las nuevas células se habían establecido en la capa fotoreceptora y crecido en conos y bastones. Uno de los miembros del equipo que realizó el experimento aclaró que la incorporación de las células en la retina no quiere decir que sean funcionales todavía, pues recién están comenzando con el trabajo.

A pesar de la etapa en la que se encuentra el estudio, "es un trabajo emocionante que puede representar un avance médico impresionante". Después de todo, imaginen lo que sería poder restablecer la vista a una persona ciega. Igualmente, como ya mencioné, no puedo evitar tener una sensación desagradable por el modo en que se conduce el experimento, si bien no es más que una opinión personal que nada tiene que ver con los avances que pueda representar.

Con investigaciones como esta, sumadas a los avances realizados en nanotecnología, quizás no estemos muy lejos de un día en el que las personas que carecen del sentido de la vista puedan disfrutar de los colores del mundo. Pienso que sería uno de los logros más importantes de la ciencia y la medicina, ¿no creen?

Vía: NewScientist