Hay científicos que gracias a sus trabajos de divulgación trascienden los claustros universitarios y se hacen parte de la cultura pop. Prácticamente todos hemos visto en algún momento de nuestras vidas la serie Cosmos de Carl Sagan y el aporte es gigante. Hacer de la ciencia algo que pueda comprender la gente común que se encuentra en sus casas mirando la TV, acercarla a los hogares décadas antes de que existieran canales de documentales. Los grandes divulgadores se hacen de un espacio muy especial en nuestro panteón, como traductores de aquello que supera nuestro entendimiento. Otro gran traductor, sin lugar a dudas, es Stephen Hawking. Su libro Breve historia del tiempo ha vendido más de 9 millones de ejemplares y es uno de los más vendidos del género. Sus aportes y su historia personal lo han hecho una figura popular, reconocida por todos y parte del imaginario popular.

Cada vez que Hawking hace una nueva declaración, sus palabras son repetidas por blogs especializados, noticieros, periódicos y blogs de divulgación por igual. Ahora, el ex titular de la Cátedra Lucasiana en la Universidad de Cambridge está por publicar un nuevo libro, llamado "El Gran Diseño", así que imagínense. La blogósfera y los medios no paran de repetir con total amarillismo que "Stephen Hawking dice que Dios no creó el universo". ¿Por qué amarillismo?

Porque si bien hay científicos a lo largo de la historia que han mantenido alguna especie de creencia en algo superior, en este siglo ninguno ha dicho barbaridad semejante: físicos como Einstein, matemáticos como Godel, creyendo en algo, nunca se les ocurrió pronunciar barbaridad como "Dios creó el universo". Y aunque lo hayan hecho, no sería más que una opinión personal. Ahora, lo que dice Hawking es que los avances de la ciencia moderna sugieren que no es necesaria la participación de una deida en la creación y que hay evidencias suficientes como para afirmar que el Big Bang fue causado espontáneamente. D'oh, o como dicen los chicos en Argentina, "chocolate por la noticia".

Sin embargo, todos los medios están repitiendo estas declaraciones y dejan de lado algo muchísimo más importante. Uno de los pilares de Hawking ha sido, desde siempre, el afán por lograr una "Teoría del todo" que pudiera unir toda la Física y resolver todas nuestras preguntas sobre el universo, una especie de "42" mucho más complejo. Luego, durante las últimas décadas, Hawking coqueteó con la Teoría M, que propone unir las cinco teorías distintas existentes de la teoría de Cuerdas.

Hawking creía que dicha teoría podía representar no sólo una unión de las distintas variedades de la rama de la ciencia favorita de Sheldon Cooper sino que podía llegar a ser la Teoría del todo que tanto anhelaba. La noticia, creo yo, es que Hawking dice ahora que no cree en una Teoría del todo, ha abandonado su búsqueda. Ya no espera encontrar una sola teoría que resuelva todos los interrogantes del Universo y plantea que una teoría puede dar una respuesta a una enorme cantidad de problemas e inquietudes, como por ejemplo si Dios creó el Universo o no, pero no todo, que la Ciencia no es completa (en el sentido de "completitud" del teorema de Godel).

Vía: New Scientist