Normalmente, de este lado de la barra, nos animamos a darles consejos sobre prácticamente cualquier tópico (no somos expertos, pero nos encanta opinar). Hoy quiero variar un poco la dinámica, explicándoles mi problema. Ya no me gusta Facebook. Venga, ya, lo dije. Más que desencanto, es una cuestión de utilidad. Buena parte de mi participación social la cubro a través de mi Twitter. Ahora Facebook me parece banal, un buen vecindario que terminó por saturarse de jueguitos, quizzes, y demás chucherías.

He estado tentado a borrar el perfil, pero admito que aún me sirve para una o dos cosas. Por ejemplo, me contacto con algunos amigos que están en el extranjero (aunque los convenzo de usar Twitter mejor o de intercambiar correos); comparto algunos enlaces en mi perfil, o me pongo de acuerdo para la tradicional noche de tacos de cada martes con mis amigos. Pero venga, que no creo sonar exagerado cuando afirmo que, para muchos, el tiempo de Facebook ya pasó. "Sólo sirve para stalkear", me dijo recién una amigo que eliminó su cuenta. Aunque es una sobresimplificación, cada vez me quedo con menos argumentos para rebatirla.

Mi problema --- y creo que el de varios por aquí --- es no haberle sabido dar un buen mantenimiento al perfil. Yo soy usuario de Facebook desde 2005, y salvo algunos cambios esporádicos, no he salido mucho a podar el césped. Tengo más de 600 contactos, y no sé quiénes son muchos de ellos. Le he dado 'like' a un montón de cosas aleatorias, y estoy suscrito a grupos que no recuerdo cómo llegué ahí. ¿Les suena familiar? Estoy seguro que algún lector despistado como yo sufrirá del mismo síndrome (¡hey, armemos un grupo de ayuda en Facebook!)

Así que, en vez de ofrecerles una guía, les pido esta vez que me ayuden a crear una. Después de todo, el espíritu de los blogs es ése: compartir entre todos nuestro conocimiento, opiniones y experiencias para mejorar. Ya sé que los lectores más experimentados considerarán este ejercicio como una tontería, pero piensen cuántos que llegan por aquí son jóvenes, novatos y recién desempacados. A veces se nos olvidan un poco. Así que anímense a sugerir, y quién sabe, quizá se topen con algún consejo útil. Mañana, a la misma hora, les publico la recopilación de las mejores sugerencias.