Si alguno de vosotros alguna vez no ha emitido, probablemente en la soledad de su habitación y sin que haya nadie escuchando cerca, el peculiar grito de Chewbacca bien fuerte, entonces os aseguro que os habéis perdido unos de esos divertidos pequeños placeres de la vida. Vale, antes de que os pongáis todos a berrear terminad de leer el post, que es harto interesante, luego ya hacemos el Chewbacca todos juntos.

En Boing Boing me he encontrado con la interesantísima historia que hay detrás de la creación del popular personaje de ficción. Decir que George Lucas, en lugar de inventar el personaje desde cero como muchos piensan, robó la idea de otras personas para utilizarla en su película no es del todo exacto, pero tampoco está muy lejos de la realidad.

Para empezar el nombre de la raza, los Wookiees parece provenir del apellido de un amigo de Lucas, Ralph Wookie, un actor de voz que colaboró en otra de sus películas THX 1138, aunque también hay referencias, según una entrevista con el propio director en que la apariencia y algunas de las sus características estaban inspiradas en Indiana, su perro, un animal que por lo visto era enorme y peludo (tenéis una foto en la galería) y que a su vez curiosamente también sirvió de inspriación para otra de las grandes sagas de Lucas, Indiana Jones. Se dice pronto, pero con la tontería el perro aquel determinó gran parte de la historia e influencias de todo el cine de aventuras y fantástico de finales del siglo XX.

La idea fue pasando por diversas etapas dentro de la cabeza del director y finalmente cogió el aspecto y la apariencia que hoy todos conocemos cuando le propuso a Ralph McQuarrie dibujar una criatura en base a lo que según Lucas era un viejo dibujo de una historia de ficción realizada en la década de 1930. Nada más lejos de la realidad, la verdad es que aquel dibujo era sólo de unos meses antes y había aparecido en un pequeño libro de George R.R. Martin llamado 'And Seven Times Never Kills a Man', básicamente la diferencia que había entre ambos como puede verse en la imagen que acompaña al post es que uno tenía pechos y el otros, la versión de McQuarrie no, en su lugar el dibujante le puso una bandolera y un arma un poco más avanzada.

Y lo curioso también es que aparte de que la idea de Chewbacca en sí nació a partir de múltiples influencias y diversas fuentes de inspiración, él mismo sirvió también para definir a otros personajes de la película, entre ellos, Han Solo. Según George Lucas, al principio Han Solo iba a ser una especie de alienígena o criatura extraña, pero para reforzar la imagen entre Leia, Han y Chewbacca, ya que había una criatura no humana entre ellos decidió que Han Solo tendría aspecto terrestre.

Al principio iba a ser un personaje animado, pero debido a las limitaciones técnicas de la época, al final se decidió que lo haría una persona de verdad, un actor que aunque nunca le veamos la cara tiene nombre, Peter Mayhew y eso determinó también en parte su altura y su constitución, puesto que no era nada fácil desarrollar un disfraz de esas características.

Aunque es cierto que después de ver la portada del libro de George R.R. Martin el personaje de Chewbacca se parece misteriosamente demasiado al de Star Wars tampoco creo que sea apropiado hablar de plagio ni de copia, toda obra de ciencia ficción, incluso las primeras han bebido a su vez de otras historias y de la vida misma, esa realidad que a veces supera la ficción. Lo verdaderamente entretenido es repasar, justo lo que acabamos de hacer, es como esas ideas, esas inspiraciones, confluyen y dan lugar a uno de los personajes de ciencia ficción más míticos de todos los tiempos.

Fotos: Binary Bonsai

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