La semana pasada escribí una entrada sobre la recolección de datos Wi-Fi y los problemas que hay en general en cuanto a la seguridad y la privacidad del usuario en un mundo totalmente conectado y geolocalizado. Pero en los comentarios, si bien se llevó a cabo una interesante, discusión, la opinión predominante, curiosamente, parece coincidir con la de Eric Schmidt: "si tienes algo que ocultar, quizás no deberías estar haciéndolo" y su gran amiga, la típica "y cuál es el problema de que me espíen, total qué van a encontrar". Pues bien, la respuesta es muy simple: hay gente que sí mantiene conversaciones importantes e información crucial que no quiere que sea conocida por nadie. Aún más: aunque no sea el caso, aunque alguien sólo use internet para revisar el correo y encontrar a Facebook, está en todo su derecho de querer hacerlo anónimamente.

Otro de los argumentos que se suelen presentar se basa en una especie de confianza en las grandes compañías: seguramente Google no utilice mi información para nada malo. Digamos que se así, Google como compañía no hará nada. Pero la empresa del buscador acaba de despedir a un empleado por acceder a información privada de los usuarios. El ingeniero había accedido en repetidas ocasiones (y contra las políticas de la empresa) a información de Gmail y Gtalk de varios usuarios, pero lo más grave es que algunos de ellos eran menores de edad.

La respuesta de Google no sólo fue inmediata sino que en todo momento se mantuvo abierta a la prensa y llegó a aclarar que es de hecho la segunda ocasión en la que deben despedir a un empleado por este motivo. Pero si bien aseguraron que aumentarán los controles, estamos hablando de una compañía con más de 20.000 empleados y mucha pero mucha información personal. Y aún así, quizás una compañía más pequeña no posea los controles internos que debe tener Google.

La situación no es para paranoiquearse (como se suele decir aquí en Argentina) ni mucho menos, pero vean que al migrar nuestras vidas a la nube, al mantener cada vez más nuestros recuerdos y datos en línea, es muy importante saber que esta información se mantiene a salvo. Mientras tanto, estamos en una especie de vacío en el que la tecnología continúa evolucionando pero nosotros simplemente no lo seguimos el ritmo.

Vía: TechCrunch